- Durante años Chile fue reconocido como un país libre de sarampión, gracias a altas coberturas de vacunación. Sin embargo, la reciente confirmación de un caso importado, informado por el Ministerio de Salud, vuelve a poner el tema en la agenda sanitaria y recuerda que esta enfermedad no ha desaparecido del mundo.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa, que se transmite por vía aérea a través de gotitas respiratorias al toser, estornudar o incluso hablar.
Los síntomas iniciales incluyen fiebre alta, tos, congestión nasal, conjuntivitis, dolor articular y malestar general, pero el signo más característico es el exantema, manchas rojizas en la piel que comienzan en la cara y se extienden al resto del cuerpo. Si bien estos síntomas pueden parecer inespecíficos al inicio, el sarampión puede evolucionar de forma grave, especialmente en lactantes, personas no vacunadas o con sistemas inmunológicos debilitados.
El grupo de mayor riesgo lo constituyen niños y niñas, aunque cualquier persona con esquema de vacunación incompleto puede enfermar. El período de incubación varía entre 7 y 21 días, por lo que se monitorizará a todos los contactos durante ese período.
La prevención es fundamental. Mantener el esquema de vacunación al día, lavarse frecuentemente las manos, cubrir nariz y boca al toser o estornudar, y evitar el contacto con personas enfermas, son medidas básicas pero efectivas. En Chile, la vacuna contra el sarampión forma parte del Programa Nacional de Inmunizaciones y se administra a los 12 y 36 meses de vida. Existen además indicaciones especiales para niños que viajan a zonas de alta endemia y para personas adultas que no cuentan con respaldo de vacunación, particularmente aquellas nacidas entre 1971 y 1981.
Es clave revisar el carné de vacunación y, ante dudas, acudir a los vacunatorios públicos o privados en convenio.
Ante la aparición de síntomas compatibles con sarampión, se recomienda usar mascarilla, acudir oportunamente a un centro de salud, evitar el contacto con otras personas e informar antecedentes de viaje.
El sarampión es una enfermedad prevenible. Chile cuenta con las herramientas necesarias para evitar su reemergencia, pero ello requiere mantener la vigilancia y comprender que la vacunación no es solo una decisión individual, sino un acto de responsabilidad colectiva que protege la salud de toda la comunidad.
























