Es importante recordar que el bienestar de las personas no depende únicamente de tratar enfermedades visibles, sino también de atender aquellas condiciones que, por ser silenciosas, suelen pasar desapercibidas. La salud auditiva es un ejemplo claro de ello.
La pérdida auditiva es una condición que, cuando no se detecta ni se trata a tiempo, puede afectar de manera significativa la calidad de vida, dificultando la comunicación y la participación social.
A pesar de su impacto, el chequeo auditivo aún no se ha incorporado como un hábito preventivo en gran parte de la población. Por eso, es clave avanzar en una mayor conciencia sobre la importancia de cuidar la audición.
El diagnóstico temprano y el acceso oportuno a soluciones auditivas pueden marcar una diferencia significativa en la autonomía y el bienestar de quienes viven con esta condición. En el marco del Día Mundial de la Salud, hacemos un llamado a priorizar la salud auditiva e incorporar controles periódicos que permitan detectar y abordar cualquier alteración a tiempo.
La audición es un sentido fundamental en nuestra vida cotidiana, y su cuidado debe ser parte de una cultura de prevención que involucre a toda la sociedad.
María Paz Faúndez
Fonoaudióloga GAES




















