La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado este miércoles no cerrar fronteras ni imponer restricciones al comercio y los viajes por el brote de ébola causado por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, pese a advertir de que el riesgo es «alto» a nivel nacional y regional y «bajo» a escala global. Sin embargo, como ya recogía este diario, Estados Unidos y Baréin han prohibido la entrada al país a extranjeros que hayan estado recientemente en Uganda, la RDC y Sudán.

Así lo ha explicado director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una conferencia de prensa para informar sobre las recomendaciones del Comité de Emergencia del Reglamento Sanitario Internacional, liderado por la profesora de la Universidad de Pretoria (Sudáfrica) Lucille Blumberg, y convocado ayer martes tras la declaración de emergencia de salud pública de importancia internacional por este brote. Ghebreyesus subrayó que se trata de una emergencia internacional, pero «no de una emergencia pandémica».

El director general reiteró que la organización está «profundamente preocupada» por la «escala y velocidad» de la epidemia. Según los últimos datos oficiales, se han confirmado con las correspondientes pruebas virológicas 30 casos en el Congo, en la provincia nororiental de Ituri, mientras que Uganda notificó dos casos confirmados en la capital, Kampala, uno de ellos mortal, en sendas personas que habían viajado desde la RDC. Además, un ciudadano estadounidense dio positivo y fue trasladado a Alemania.

Ghebreyesus informó de que, aparte, hay «más de 500 casos sospechosos» y «130 muertes sospechosas», unas cifras que, si bien no han variado en relación a las comunicadas ayer martes, «cambiarán a medida que se amplíen las operaciones sobre el terreno, la vigilancia, el rastreo de contactos y las pruebas de laboratorio».

La OMS considera que existen factores que elevan el riesgo de propagación. Entre ellos, la presencia de casos en zonas urbanas, incluida Kampala y la ciudad congoleña de Goma; la notificación de muertes entre trabajadores sanitarios, lo que apunta a transmisión asociada a la atención sanitaria; y el elevado movimiento de población en la zona afectada.

La organización recordó que el brote está causado por la variedad bundibugyo, un tipo de ébola para la que no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados. Por ello, la respuesta depende, según la OMS, de las «medidas clásicas de salud pública»: detección precoz, aislamiento, atención clínica de apoyo, rastreo de contactos, entierros seguros, prevención y control de infecciones, comunicación de riesgos e implicación comunitaria.

La OMS ha pedido activar los mecanismos nacionales de emergencia

La OMS situó el cumplimiento de las recomendaciones temporales como el eje central de la respuesta. La organización pidió a la RDC y Uganda «activar los mecanismos nacionales de emergencia», reforzar la vigilancia epidemiológica y la capacidad de laboratorio, establecer unidades de respuesta en las zonas afectadas, garantizar el rastreo de contactos y mejorar la prevención y control de infecciones en los centros sanitarios.

La OMS también reclamó que los trabajadores de la salud reciban formación adecuada, equipos de protección individual y condiciones seguras para desempeñar su labor en condiciones de seguridad.

La responsable técnica de la OMS, Anaïs Legand, subrayó que los países «deben asumir su responsabilidad de reforzar la vigilancia y apoyar las investigaciones en marcha». Según explicó, hasta que se complete la investigación epidemiológica, «la prioridad inmediata es cortar las cadenas de transmisión mediante el rastreo de contactos, el aislamiento y la atención adecuada de los casos sospechosos y confirmados», así como el seguimiento de las personas expuestas en los distintos contextos de ocupación o desplazamiento.

La OMS reconoció que detectar brotes de ébola en un contexto tan complejo como el de Ituri supone «un gran desafío», ya que la vigilancia depende de la notificación comunitaria, los centros sanitarios locales, la confirmación en laboratorio y la coordinación en zonas remotas o inseguras. Además, señaló que algunas muestras deben recorrer hasta 700 kilómetros para ser analizadas, lo que puede retrasar la confirmación diagnóstica.

El control en los aeropuertos

En el ámbito de los viajes, la OMS recomendó, porque sí es preceptivo, pero no obligatorio por el momento, controles de salida en aeropuertos internacionales, puertos y principales pasos terrestres de las zonas afectadas. las autoridades fronterizas deberían realizar cuestionarios, toma de temperatura y evaluación de cualquier enfermedad febril compatible con el ébola.

La organización sostuvo que «los casos confirmados deben permanecer aislados y no viajar hasta contar con dos pruebas negativas específicas separadas por al menos 48 horas», mientras que los contactos «deben ser monitorizados diariamente durante 21 días y no realizar viajes internacionales».

No obstante, la OMS pidió expresamente al resto de países que no cierren fronteras ni apliquen restricciones generales a los viajes y al comercio, al considerar que estas medidas «no tienen base científica» y pueden empujar los movimientos de personas y mercancías hacia pasos informales no vigilados, «aumentando el riesgo de propagación».

Además recomendó valorar y en su caso decretar «el aplazamiento de eventos multitudinarios hasta que se interrumpa la transmisión del virus». Ghebreyesus agradeció de nuevo este miércoles al Gobierno de Uganda que haya pospuesto las celebraciones anuales del Día de los Mártires, una cita popular muy importante en ese país, que puede congregar hasta dos millones de personas, por el riesgo asociado a la mayor difusión de la epidemia.

La OMS indicó que ya tiene más equipos sobre el terreno apoyando a las autoridades nacionales y que ha desplegado personal, suministros, equipos y fondos. La organización también pidió a los países vecinos de la RDC y Uganda que refuercen de forma urgente su preparación, con vigilancia activa en centros sanitarios, capacidad diagnóstica, equipos de respuesta rápida y mecanismos de coordinación nacional y subnacional. Además, instó a cualquier país que detecte un caso sospechoso o confirmado, un contacto o agrupaciones de muertes inexplicadas a tratarlo como una emergencia sanitaria y actuar en las primeras 24 horas para aislar, diagnosticar y rastrear contactos.

Fuente: Abc.es

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