Detectar a tiempo un problema visual puede marcar una diferencia significativa en el aprendizaje, el desarrollo y la calidad de vida de un niño. Con esa convicción nació “Miradas que Aprenden”, Proyecto Colaborativo de Vinculación con el Medio de la Universidad San Sebastián (USS) que reúne a estudiantes y académicos de Tecnología Médica y Enfermería para acercar prestaciones de salud visual a escolares de la comuna de Huechuraba.
La iniciativa surgió desde una necesidad identificada en la práctica clínica por la académica de Tecnología Médica, Nicole Pérez, quien observó que muchos niños consultaban cuando sus alteraciones visuales ya habían afectado su rendimiento escolar y su desarrollo. «Vemos con frecuencia niños que llegan tarde al diagnóstico. Han pasado años con dificultades para ver, leer o concentrarse, sin que esas alteraciones hayan sido detectadas. Muchas veces son situaciones que podrían haberse resuelto antes si hubieran existido instancias de pesquisa más oportunas», explica la docente.
A partir de ese diagnóstico, la Universidad articuló un trabajo conjunto con las direcciones de Salud y Educación de la Municipalidad de Huechuraba para desarrollar una estrategia que permitiera ampliar la cobertura de las evaluaciones visuales en establecimientos educacionales.
Una intervención que no termina en el diagnóstico
Uno de los principales atributos del proyecto es que busca resolver la necesidad detectada y no quedarse únicamente en la evaluación. En ese contexto, los escolares reciben exámenes visuales preventivos y, cuando corresponde, una receta óptica para acceder a lentes gracias al trabajo coordinado con la óptica comunal. En aquellos casos donde se detectan patologías que requieren atención especializada, los estudiantes son derivados a la red de Atención Primaria de Salud y al Centro de Salud de la Universidad San Sebastián.
«Queremos que el diagnóstico tenga continuidad. Nuestro objetivo es disminuir las brechas de acceso y acompañar a los niños durante todo el proceso, desde la pesquisa hasta la resolución del problema», señala Nicole Pérez.
Paralelamente, el proyecto incorpora actividades de promoción y prevención en salud, fomentando hábitos de autocuidado y educación en salud visual dentro de la comunidad escolar.
Aprendizaje con impacto social
La iniciativa también constituye un espacio de formación para estudiantes de Tecnología Médica y Enfermería. Para Tiare Calvio, estudiante de tercer año de Tecnología Médica, participar en «Miradas que Aprenden» representó una experiencia transformadora. «Pude aplicar lo aprendido en la carrera ayudando directamente a niños que necesitaban una evaluación visual. Ver el impacto que puede tener una atención oportuna en su calidad de vida fue muy significativo. Además, esta experiencia fortaleció mi confianza y reafirmó mi vocación”.
Una visión similar comparte Isidora Chamorro, estudiante de Tecnología Médica, quien destaca el aprendizaje obtenido al trabajar con pacientes pediátricos. «Más allá del desarrollo de habilidades clínicas, esta experiencia me permitió comprender el valor humano de nuestra profesión. Aprendí la importancia de la empatía, la comunicación y la detección precoz de problemas visuales que pueden cambiar el desarrollo de un niño».
Un trabajo colaborativo para ampliar oportunidades
Durante este año, el proyecto beneficiará a estudiantes del Colegio Adelaida La Fetra y forma parte del Programa Territorial Hito «Más Niñez y Adolescencia Saludable», iniciativa institucional que busca fortalecer el trabajo colaborativo entre la Universidad y los territorios.
El alcalde de Huechuraba, Max Luksic, destacó el alcance de esta alianza con la Universidad San Sebastián. «Gracias a este programa, 626 estudiantes, desde prekínder hasta octavo básico, podrán acceder a un diagnóstico y, si lo requieren, a un tratamiento. Además, priorizamos a 55 estudiantes que ya estaban en lista de espera con necesidades oftalmológicas identificadas. Este trabajo conjunto permitirá mejorar el acceso a la salud visual de nuestros niños”.

























