- Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en todo el mundo. Es por eso que en el año 2000 la Federación Mundial del Corazón (WHF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el 29 de septiembre como el Día Mundial del Corazón, para concientizar sobre la prevención y el control de las enfermedades cardiovasculares.
Luis Morales, cardiólogo y docente de la Facultad de Medicina Clínica Alemana Universidad del Desarrollo, explica que “una enfermedad cardiovascular no empieza el día del infarto, empieza años antes, cuando nos empezamos a exponer a los factores de riesgo, por eso, es esencial que evitemos el sedentarismo, la mala calidad del sueño, una mala alimentación y, sobre todo, el tabaquismo”.
Además, señala que “las personas con enfermedades como hipertensión, diabetes, sobrepeso y colesterol alto deben controlarse periódicamente, aunque se sientan bien”.
- ¿Por qué han aumentado estas enfermedades en jóvenes?
Primero, tiene que ver con eso la exposición más precoz a los factores de riesgo. Los infartos no tienen una causa en particular, sino que están relacionados con la presencia de factores de riesgo y mientras una persona más tiempo esté expuesta a éstos, la probabilidad de un infarto es mayor. Cada vez vemos que más personas desde la adolescencia están expuestos al sedentarismo, sobrepeso, obesidad, estilos de vida no saludable y al tabaquismo y eso se asocia a obesidad, hipertensión o diabetes. Eso es lo que finalmente aumenta las probabilidades de que una persona más joven tenga más riesgo de sufrir infartos.
- ¿Cómo distinguir entre un ataque de pánico y un ataque al corazón?
La verdad es muy difícil porque tanto un ataque de pánico como un ataque al corazón pueden compartir síntomas que son muy similares y es rol del médico definir si es que un dolor al pecho está relacionado con algo más bien de origen funcional, como un ataque de pánico, o si es que efectivamente ese dolor tiene un origen en un órgano que pudiese ser el corazón.
Nosotros como pacientes lo que debemos hacer es que siempre que tengamos dolor en el pecho, entre el tórax y la mandíbula y que dure más de diez minutos, especialmente si es que es un dolor centro-external, como que el pecho está apretado, como tener un peso en el pecho, acudir frente a la duda un servicio de urgencia.
- ¿Cuáles son las diferencias en los síntomas entre hombres y mujeres?
Hay diferencias no sólo en los síntomas, sino también en la edad en la que habitualmente se presentan y también en la facilidad de diagnóstico.
En relación con los síntomas, las mujeres tienen más probabilidad de tener síntomas que les llamamos atípicos, no es el típico dolor retroesternal, pudiesen ser más bien molestias en la espalda, cuello, mandíbula, sensación de cansancio, sensación de falta de aire.
El segundo dato importante es que el riesgo empieza a edades distintas, las mujeres empiezan su riesgo a edad postmenopáusica -sobre los 45 o 50 años- y lo tercero y tan importante como lo anterior, es que las mujeres tienen más riesgo de sufrir un infarto porque como se presenta con síntomas atípicos se puede subdiagnosticar y se puede atribuir la causa del dolor o de la molestia más que un infarto, a síntomas digestivos o a síntomas ansiosos, así que hay que también tener en cuenta esto.
- ¿Qué hábitos cotidianos podemos incorporar para cuidar la salud de nuestro corazón y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares?
El cardiólogo enumera cuatro hábitos indispensables:
- Salir del sedentarismo: ni siquiera hacer ejercicio, si se hace ejercicio, mejor, pero al menos caminar entre media y una hora como mínimo cinco veces a la semana.
- Estilo de alimentación: uno que se ha demostrado que disminuye el riesgo de infarto tiene que ver con una alimentación mediterránea, es decir, pocas carnes rojas (no más de dos veces a la semana), sí carnes blancas como pescados y mariscos (más de dos veces a la semana), legumbres, verduras, frutas, frutos secos y aceite de oliva.
- Calidad del sueño: hay que tratar de dormir al menos 7 horas al día, como un hábito.
- Por último y tan importante como los anteriores, es no fumar ya que el cigarro es uno de los factores de riesgo más importante para un infarto agudo al miocardio.
Síguenos en redes sociales
Encuéntranos en Google
Equipo Prensa
Portal Red Salud

















