Durante décadas, la poliomielitis fue una de las enfermedades más temidas por las familias. Miles de niños quedaron con secuelas permanentes, dificultades para caminar y, en los casos más graves, complicaciones respiratorias que podían provocar la muerte. Hoy, muchas generaciones apenas han escuchado hablar de ella. Pero ¿significa que desapareció definitivamente?
La respuesta es no. Aunque Chile no registra casos de poliomielitis por virus salvaje desde 1975, la enfermedad todavía no ha sido erradicada del mundo y continúa circulando en países como Afganistán y Pakistán.
“La poliomielitis es una enfermedad causada por un enterovirus que afectaba especialmente a niños pequeños y podía producir una parálisis muscular definitiva, comenzando por las extremidades inferiores. En algunos casos llegaba a comprometer los músculos respiratorios”, explica el Dr. Cristian Smith, académico de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente una de cada 200 infecciones puede provocar parálisis irreversible. Entre quienes desarrollan parálisis, entre un 5% y un 10% fallece cuando se comprometen los músculos respiratorios.
¿Por qué podría volver a Chile?
El éxito de las campañas de vacunación permitió que América fuera declarada libre de poliomielitis por virus salvaje en 1994. Sin embargo, el especialista advierte que dejar de vacunar podría abrir nuevamente la puerta a la enfermedad.
“Como es un virus de circulación intestinal, es muy fácil que se disemine de una persona infectada. Por eso, la lucha contra esta enfermedad debe mantenerse”, sostiene Smith.
El virus se transmite principalmente por vía fecal-oral, a través del contacto con materia fecal contaminada, y puede propagarse mediante agua o alimentos contaminados.
Además, los viajes internacionales hacen posible que el virus llegue desde territorios donde todavía circula. Si encuentra comunidades con bajas coberturas de vacunación, existe el riesgo de que vuelva a transmitirse.
“Con los viajes, que son cada vez más frecuentes, pueden llegar personas desde zonas infectadas y traer el virus con ellas. Por eso es fundamental mantener la inmunización”, enfatiza el médico.
La enfermedad que marcó a generaciones
Smith recuerda que las consecuencias de la poliomielitis eran visibles en Chile hace apenas algunas décadas.
“Los primeros niños símbolo de la Teletón eran niños con muletas, con piernas muy delgadas, y muchos tenían secuelas de polio. Yo tuve compañeros en el colegio que caminaban con muletas y arrastraban sus piernas. Estamos hablando de hace unos 50 años”, relata.
Actualmente, Chile utiliza una vacuna contra la poliomielitis elaborada con virus inactivado, incluida en la vacuna hexavalente del Programa Nacional de Inmunizaciones, que protege contra seis enfermedades y se administra a los 2, 4, 6 y 18 meses.
A diferencia de la antigua vacuna oral, la formulación inactivada no contiene virus capaces de multiplicarse y provocar poliomielitis.
Para el especialista, el hecho de que hoy casi no veamos las consecuencias de esta enfermedad es precisamente una demostración del éxito de la vacunación, no una razón para abandonarla.
“Ha sido un tremendo éxito. Chile fue uno de los primeros países de Latinoamérica en lograr eliminar esta enfermedad. Los resultados están a la vista”, destaca.


























