Entre 2018 y 2025, el Estado compró 92 de los 448 medicamentos innovadores aprobados en el mundo. Es decir, solo adquirió uno de cada cinco medicamentos innovadores. Además, los que llegan lo hacen, en promedio, 4,4 años después de su aprobación internacional. Así lo revela el informe Observatorio del Gasto Público en Fármacos 2026, encargado por la Cámara de Innovación Farmacéutica (CIF) a la Escuela de Gobierno de la U. Católica.

El informe, que analizó cerca de 9,9 millones de compras públicas, fue presentado el jueves en el seminario “Medicamento de Alto Costo, De la evidencia a las decisiones” organizado por el presidente de la comisión de Salud del Senado, Juan Luis Castro, en el ex Congreso Nacional. La actividad contó con la participación, entre otras autoridades, del director de Fonasa, César Oyarzo.

Los resultados del estudio dejan de manifiesto el tremendo desafío pendiente en materia de Innovación y acceso como parte de una estrategia de desarrollo país. 

En este sentido, la vicepresidenta ejecutiva de la CIF, Mariela Formas, sostuvo que “los resultados del estudio nos confirman que Chile tiene un tremendo desafío pendiente para que la innovación llegue efectivamente a las personas, y eso no es solo un problema sanitario. Innovación y acceso deben ser parte de la estrategia de desarrollo del país. En un país que envejece, vivir más años con salud es también una condición para crecer. Para ello, debemos ser capaces de atraer investigación clínica, pues ella moviliza inversión y formación de capital humano avanzado”.

Vía judicial

El estudio revela que lo que más crece es la vía judicial. El gasto en innovadores a los que se accede por judicialización se triplicó de 2019 a 2025: pasó de $32 mil millones a $97 mil millones. En 2025 ya representa un 45% del gasto público en estos tratamientos. El alza no se explica por mayores precios porque los de los mismos medicamentos bajaron 37% en el período. Se explica en realidad en una mayor número de tratamientos producto de la mayor demanda de ellos por parte de la población.

El caso de la diabetes

Por primera vez, el estudio combina información sobre el gasto en antidiabéticos innovadores de los Servicios de Salud con registros clínicos de cerca de 208 mil personas con diabetes atendidas bajo el GES entre 2019 y 2024. El análisis examina la relación entre la incorporación de estos tratamientos y la progresión hacia etapas avanzadas de enfermedad renal crónica, una de las complicaciones más graves y costosas de la diabetes. Los resultados muestran diferencias que cuando un Servicio de Salud aumenta su gasto en antidiabéticos innovadores, al año siguiente se registran 18% menos ingresos a enfermedad renal avanzada en el tramo de 60 a 69 años; coherente con lo observado en ensayos clínicos internacionales. El principal aporte del ejercicio es demostrar que la información administrativa disponible permite avanzar hacia evaluaciones sistemáticas de las tecnologías financiadas por el sistema público.

Otras cifras 

En la comparación internacional, queda de manifiesto la tarea que el país tiene por delante. Chile destina solo el 0,062% del PIB a medicamentos innovadores, frente a 0,19% en Latinoamérica y 0,44% en la OCDE.

Respecto al gasto de bolsillo en medicamentos de farmacia, el estudio muestra que en Chile este gasto alcanza el 70,9%, muy por sobre los 39,4% del promedio OCDE. Lo anterior, se explica porque aunque en Chile el gasto total en salud es mayor que el promedio de la OCDE (10,5% PIB frente a 9,3%, respectivamente), la parte pública de ese gasto es menor (5,2% frente a 6,5%). Por tanto, al no estar los medicamentos incorporados en la cobertura de los planes públicos y privados de salud, la diferencia no cubierta la terminan pagando los hogares. Así, en medicamentos de farmacia, Chile tiene el segundo gasto de bolsillo más alto entre 29 países con datos comparables. Solo superado por Letonia (96,2%) 

Los resultados completos del estudio están disponibles en el observatorio interactivo de libre acceso: cifchile.cl/observatorio-gasto-publico-farmacos.html