Antonio Castillo, Académico investigador, Facultad de Educación, Universidad de Las Américas

El sustento teórico, desarrollo e implementación de la Ley N°. 21778, se posiciona desde una mirada biomédica, orientada hacia la salud y la prevención de enfermedades no transmisibles. Sin embargo, el desarrollo de los 60 minutos de actividad física, deporte o juegos activos dentro de la jornada escolar, no está exento de otras interacciones que el estudiantado debe conocer respecto al cómo se hace, porqué y cuando. Desde este punto de vista, la perspectiva bioecológica y su modelo PPCT: Proceso, Persona, Contexto y Tiempo, permite comprender la experiencia del movimiento de manera significativa y sostenida a lo largo del tiempo. 

A modo general, en cuanto al Proceso tiene relación con las interacciones y actividades de manera regular y significativa; la Persona se asocia con las características del estudiantado en todas sus edades, y cómo estas experiencias de movimiento benefician su desarrollo; el Contexto concierne al entorno que facilita o dificulta el desarrollo de los 60 minutos; y el Tiempo se vincula a la frecuencia, continuidad de la jornada y cambios en el transcurso del tiempo de la normativa.

La implementación de Ley No. 21778 busca que, más allá de desarrollar y cumplir los 60 minutos, estos sean significativos y que el alumnado adquiera hábitos de vida activa y saludables para que permanezcan a lo largo de su vida. 

Observar el desarrollo e implementación de esta normativa desde una perspectiva bioecológica, permite tener una visión amplia respecto al rol que tiene la actividad física, deporte o juegos dentro de la jornada escolar, y de todos aquellos factores internos y externos que inciden en una experiencia significa del movimiento por parte del estudiantado.