La ministra de Salud, May Chomali, envió una carta a las asociaciones municipales para explicar las modificaciones contempladas en el proyecto de Presupuesto 2027. La propuesta considera incorporar cuatro programas de reforzamiento al financiamiento basal por persona inscrita, una medida que el Ministerio presenta como una forma de dar continuidad a las prestaciones, pero que genera preocupación entre representantes de la salud municipal por sus posibles efectos en la disponibilidad de recursos y personal.

El financiamiento de la Atención Primaria de Salud (APS) se ha convertido en uno de los principales puntos de discusión dentro del debate del Presupuesto 2027. Las modificaciones propuestas por el Ministerio de Salud (Minsal) al mecanismo de transferencia de recursos hacia los establecimientos municipales han generado cuestionamientos de alcaldes, asociaciones de municipios y organizaciones gremiales, lo que llevó a la ministra May Chomali a iniciar gestiones para explicar los alcances del nuevo esquema.

Según informó La Tercera el 4 de noviembre, la secretaria de Estado envió una carta a la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM), la Asociación de Municipalidades de Chile (AMUCH) y la Asociación de Municipios Rurales de Chile (AMUR), con el propósito de responder las inquietudes relacionadas con el cierre de programas, la centralización de recursos y las posibles dificultades que podrían enfrentar las comunas rurales.

En el documento, la ministra plantea que el proyecto de Presupuesto 2027 contempla un incremento de 4,1% para la salud primaria municipal. Asimismo, señala que el per cápita basal —mecanismo mediante el cual el Estado entrega recursos a los municipios por cada persona inscrita y validada en sus establecimientos de APS— aumentaría desde los actuales $12.610 a $13.240, equivalente a una variación de 4,99%.

La discusión, sin embargo, no se limita al monto total asignado, sino que se concentra en cómo se distribuirán y administrarán esos recursos a partir del próximo año.

Cuatro programas pasarán a financiarse mediante el per cápita

Uno de los principales cambios planteados por el Minsal consiste en incorporar al financiamiento basal cuatro programas que actualmente operan mediante convenios anuales:

Cuidados Paliativos Universales.

Más Adultos Mayores Autovalentes.

Modelo de Atención Integral de Salud Familiar y Comunitaria (MAIS).

Programa de Salud Bucal.

De acuerdo con la explicación entregada por la ministra a las asociaciones municipales, estos recursos dejarán de transferirse mediante convenios específicos que deben renovarse periódicamente y pasarán a formar parte del financiamiento mensual asociado al per cápita.

La cartera sostiene que esta modificación busca otorgar mayor estabilidad a las prestaciones, reducir la dependencia de la renovación de convenios y permitir que los municipios reciban los recursos desde enero de 2027.

En la carta citada por La Tercera, el Ministerio también señala que el presupuesto considera el financiamiento correspondiente a 296.143 nuevos inscritos en la atención primaria. Según la explicación ministerial, cerca de dos tercios del incremento por persona se relacionan con la incorporación de los cuatro programas al per cápita, mientras que el tercio restante corresponde a recursos adicionales por cada nuevo beneficiario.

El Minsal sostiene, además, que se mantienen los 45 programas de la partida de Salud y que ninguno se elimina ni se recorta, aunque continuarán sujetos a sus respectivas evaluaciones.

Confusam advierte posibles efectos sobre la dotación de personal

Las explicaciones del Ministerio no han despejado todas las inquietudes del sector. Uno de los cuestionamientos proviene de la Confederación Nacional de Funcionarios y Funcionarias de la Salud Municipal (Confusam), cuya presidenta, Gabriela Flores, manifestó preocupación por las consecuencias que podría tener el cambio en la estructura de financiamiento.

Según consignó La Tercera, Flores advirtió que la incorporación de los cuatro programas al per cápita no necesariamente representa recursos nuevos para los municipios, sino un traslado de fondos desde convenios específicos hacia una asignación general.

La dirigenta planteó que esta modificación podría repercutir en la dotación de trabajadores necesaria para ejecutar las prestaciones, al señalar que la incorporación de recursos a una canasta general no garantiza que se mantengan las mismas condiciones de financiamiento y personal con que operaban los programas.

La preocupación apunta a un aspecto relevante para la gestión sanitaria local: la relación entre el mecanismo de transferencia de recursos, la planificación de los equipos y la continuidad efectiva de las prestaciones en cada comuna.

Municipios solicitan conocer el impacto en cada comuna

La respuesta de las asociaciones municipales también forma parte del debate. Tras recibir la comunicación de la ministra, la Asociación Chilena de Municipalidades respondió mediante una carta dirigida a alcaldes y directores de salud municipal, en la que valoró las aclaraciones del Ministerio, pero solicitó información adicional.

En particular, la AChM pidió un informe que permita conocer cómo afectará el nuevo mecanismo de financiamiento a cada una de las 345 comunas del país. La solicitud busca disponer de antecedentes que permitan evaluar los recursos que recibirá cada municipio durante 2027 y sus implicancias para la gestión de la atención primaria.

La asociación también manifestó su intención de continuar participando en las conversaciones con el Minsal, poniendo énfasis en el resguardo de la autonomía de la salud municipal.

Por su parte, la AMUCH coordinó una reunión con la ministra May Chomali para el miércoles 5 de noviembre, mientras que la Asociación de Municipios Rurales no había comunicado una respuesta formal al cierre de la información publicada por La Tercera.

May Chomali defiende el cambio ante la Comisión Mixta de Presupuestos

El debate también se trasladó a la Comisión Especial Mixta de Presupuestos, donde la ministra de Salud explicó los fundamentos de la modificación al financiamiento de los cuatro programas de reforzamiento de la atención primaria.

En la sesión del 4 de noviembre, según informó Diario y Radio Universidad de Chile, Chomali sostuvo que la incorporación de estas prestaciones al per cápita busca evitar que actividades consideradas propias de la atención primaria dependan de convenios específicos y de rendiciones separadas.

La ministra señaló que cerca de 800 mil personas no contaban con financiamiento para estos cuatro programas en sus respectivas comunas. También indicó que, de acuerdo con los cálculos del Ministerio, el 78% de las comunas recibiría más recursos que los que obtenía a través de los programas de reforzamiento, sin considerar el incremento propio del per cápita.

Durante su intervención, defendió que el nuevo mecanismo permitiría que los recursos estuvieran disponibles desde enero de 2027, sin necesidad de esperar la firma o renovación de convenios.

La discusión parlamentaria reflejó, no obstante, diferencias respecto de la suficiencia presupuestaria y los efectos que los ajustes podrían tener sobre la red asistencial.

Mientras parlamentarios oficialistas destacaron el incremento de 4,7% contemplado para el presupuesto general del sector Salud y el aumento de recursos para la APS, representantes de la oposición plantearon dudas sobre el impacto del ajuste fiscal en las prestaciones, los programas y las capacidades de los servicios de salud.

Un debate que trasciende el aumento presupuestario

El proyecto de Presupuesto 2027 contempla un aumento de recursos para el sector Salud, pero la discusión sobre la Atención Primaria evidencia que el análisis no puede centrarse exclusivamente en la variación global de los montos asignados.

Para los municipios, el desafío consiste en determinar si el nuevo mecanismo permitirá financiar adecuadamente las prestaciones, mantener los equipos de trabajo y responder a las necesidades sanitarias de sus territorios, considerando las diferencias de población, dispersión geográfica y capacidad de gestión entre comunas.

Desde la perspectiva del Ministerio, la incorporación de programas al per cápita busca dar continuidad y estabilidad a prestaciones que hasta ahora dependían de convenios anuales. Para los representantes de la salud municipal, en cambio, es necesario conocer con mayor precisión cómo se distribuirán los recursos y qué efectos tendrá el cambio en la operación cotidiana de los centros de atención primaria.

La solicitud de la AChM de contar con un informe desagregado por comuna y las advertencias de la Confusam reflejan que todavía existen interrogantes sobre la implementación del modelo.

El debate del Presupuesto 2027, por tanto, no solo definirá cuánto dinero se destinará a la Atención Primaria, sino también bajo qué mecanismos se transferirán los recursos y cómo se resguardará la continuidad de las prestaciones en la red municipal de salud.