19 de enero de 2026.- Durante estos últimos días, la zona sur del país se ha visto afectada por distintos incendios forestales. Autoridades y expertos hacen un llamado urgente a la prevención y autocuidado, especialmente de la población crítica.
La región del Biobío es una de las zonas más afectadas con los siniestros. Al respecto, la jefa de Urgencias de Clínica Biobío Dra. Aliosha Sáez, entrega algunas recomendaciones para proteger la salud de las personas que están en localidades cercanas: “Lo primero es evitar la exposición al humo, sobre todo de la población de alto riesgo, como embarazadas, adultos mayores, niños y aquellos con enfermedades pulmonares crónicas. En caso de estar cerca de los focos de incendios, el uso de mascarilla y protección ocular es muy importante”.
“En caso de presentar algún síntoma de gravedad, como fatiga, dolor de cabeza, vómito persistente o dolor de pecho, deben acudir a un servicio de urgencia”, agregó la Dra. Sáez.
Asimismo, Dr. Felipe Rivera, broncopulmonar de Clínica Dávila, advierte que el humo de estos siniestros no solo afecta la visibilidad, sino que representa un riesgo crítico para el sistema respiratorio y cardiovascular. «Este humo, proveniente de los incendios forestales, contiene una serie de tóxicos, entre gases, monóxido de carbono, combinados de nitrógeno, pero principalmente también partículas. Estas, por su tamaño penetran hasta lo más profundo del aparato respiratorio y circulatorio”, asegura.
En la misma línea, el Dr. Mauricio Salinas, broncopulmonar de Clínica Santa María, recomienda: “Evitar realizar actividad física intensa en días con mucha polución. Tampoco es recomendable usar fuentes que generan más combustión o humo al interior de las casas, ya sea parrillas o uso de combustibles de algún tipo». Además, de tener especial cuidado con el aire ambiental durante los próximos días.
Sobre el uso de purificadores de aire, comentan los especialistas que pueden servir, pero siempre y cuando se mantengan puertas y ventanas bien cerradas y no ventilar en estos días hasta que baje la cantidad de contaminación.
Protección en la «Zona Cero» y personal de emergencia
Para aquellos que se encuentren cerca de las zonas afectadas la Dra. Katherine Falck, directora de Calidad y Gestión de Riesgo de Help Rescate indica: “Las medidas de protección deben ser mayores como en el caso de bomberos, representantes de Conaf o personal de salud, que están trabajando en la zona de desastre. Para ellos es fundamental contar con un respirador, que se mantengan muy bien hidratados, utilizar bloqueador solar y lágrimas artificiales para los ojos. Además de tener los turnos de descanso que correspondan”.
La población general de las “zonas cero” debe seguir las instrucciones de las autoridades sanitarias. “Estos incendios tienen un comportamiento bastante impredecible por el viento. La evacuación es una medida netamente de protección. Para los que no deben evacuar, se recomienda que se queden dentro de las casas, cerrar bien puertas y ventanas, utilizar mascarillas, lavarse la cara y ojos frecuentemente”, señala la profesional.
Efectos en la salud
La calidad del aire y las partículas que se dispersan a causa de los incendios forestales pueden tener diversos efectos en la salud. La Dra. Natalia Vidal, urgencióloga de Clínica Dávila Vespucio recalca: «Los síntomas principales son dolor de cabeza, irritación ocular, tos y dificultad respiratoria. Se debe acudir a un Servicio de Urgencias principalmente cuando cuesta respirar. La población de riesgo debe tener más cuidado como los pacientes adultos mayores, embarazadas, niños, epóticos (EPOC), asmáticos».
Por último, El Dr. Mauricio Cancino, médico internista de Clínica Ciudad del Mar, advierte que las partículas finas y ultrafinas de los siniestros pueden alcanzar los alveolos pulmonares, logrando penetrar la circulación sanguínea y quedar depositadas en el corazón. Esto, explica, refuerza la posibilidad de tener efectos extrapulmonares y también, en algunos casos, aumenta el riesgo de desarrollar diabetes mellitus y distintos tipos de cáncer como tumores cerebrales o de pulmón.
























