En Chile, el primer lunes de marzo marca simbólicamente el verdadero comienzo del año laboral. Tras la temporada estival, el regreso a la rutina representa una oportunidad para redefinir objetivos, reordenar prioridades y establecer nuevas dinámicas de trabajo más equilibradas y productivas.
El reciente estudio impulsado por WeWork y PageGroup “IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral”, reveló que, actualmente, en Hispanoamérica, más de la mitad de las personas acuden a la oficina de manera presencial, mientras que el 35% se encuentra en modalidad híbrida, de este porcentaje, más de la mitad asiste a la oficina tres o más días por semana.
En este contexto y a partir de la misma investigación, desde WeWork, líder global en espacios de trabajo flexibles, comparten algunas oportunidades de cara a este mes y el comienzo del periodo laboral:
- Diseñar esquemas de trabajo que se adapten a las personas: El inicio del año laboral es un buen momento para revisar si los modelos actuales acompañan las distintas realidades de los equipos. Hoy, las organizaciones que ofrecen flexibilidad logran mayor compromiso, mejor gestión del tiempo y una relación más sana entre trabajo y vida personal.
- Convertir la oficina en un espacio que sume valor real: Más allá de la frecuencia de asistencia, el desafío para las organizaciones está en qué tipo de experiencia ofrece la oficina. Espacios diseñados para la colaboración, la concentración y el intercambio de ideas permiten que el trabajo presencial potencie la cultura organizacional y genere mejores resultados, transformando la oficina en una oportunidad estratégica para los equipos.
- Usar la tecnología para liberar tiempo: Para este nuevo periodo laboral podría ser la oportunidad de incorporar herramientas de inteligencia artificial que optimicen procesos y mejoren la gestión del tiempo. El talento chileno percibe estas herramientas de manera positiva, reafirmando la relevancia del trabajo humano y la dedicación personal en las tareas de oficina.
El Presidente de WeWork Latinoamérica, Claudio Hidalgo, aseguró que “marzo representa una oportunidad para que las organizaciones no solo retomen su actividad, sino que lo hagan con una visión renovada sobre cómo quieren trabajar. Hoy sabemos que los equipos valoran aspectos como la flexibilidad, la calidad de los espacios y la posibilidad de conectar de manera significativa con otros”.
En un escenario donde las dinámicas laborales continúan transformándose, iniciar el año con una estrategia clara y espacios adecuados puede marcar la diferencia entre simplemente retomar funciones y construir un 2026 más productivo y con un enfoque en no descuidar el bienestar integral de los trabajadores.
























