- En el marco del Día Mundial contra el Cáncer de Colon, especialistas alertan sobre el aumento sostenido de esta enfermedad en el país y refuerzan el llamado a la detección temprana.
- Un diagnóstico en fases iniciales permite superar el 90% de probabilidad de curación de la enfermedad.
Santiago, marzo de 2026.- Hablar de cáncer colorrectal no siempre es fácil, y mucho menos cuando se trata de enfrentar un diagnóstico. Sin embargo, en el contexto del Día Mundial contra el Cáncer de Colon, es importante generar una conversación sobre la prevención en torno a esta enfermedad.
Hoy, este tipo de cáncer se ha transformado en una de las principales preocupaciones de salud pública tanto en Chile como en el mundo. En el país, además, ya figura como el segundo en incidencia con casi siete mil casos al año, según cifras del Observatorio Global del Cáncer.
En tanto, la Sociedad Chilena de Gastroenterología advierte que, de mantenerse los factores de riesgo asociados al estilo de vida -como el sedentarismo, la mala alimentación y el aumento de la obesidad-, los casos de cáncer colorrectal podrían continuar al alza hacia 2030, reforzando la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención y detección temprana.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la detección precoz cumple un rol fundamental en la prevención, ya que permite identificar y eliminar pólipos antes de que evolucionen a un tumor maligno. Diagnosticar la enfermedad en etapas iniciales no solo mejora significativamente el pronóstico, sino que incluso puede evitar su desarrollo.
“El cáncer colorrectal es especialmente complejo porque puede avanzar sin dar señales claras, y cuando aparecen, muchas veces se atribuyen a problemas intestinales habituales. Aun así, la detección temprana cambia por completo el escenario, ya que permite enfrentar la enfermedad con mejores resultados. De ahí la importancia de no postergar los controles y realizarse exámenes de manera periódica, para llegar a un diagnóstico oportuno y así mejorar las opciones de tratamiento”, asegura Diego Rojas, Director Médico de Merck Chile.
Cuando aparecen los síntomas de esta enfermedad, suelen confundirse con otras afecciones digestivas. Entre las señales de alerta más importantes se encuentran cambios en el hábito intestinal, nuevas molestias abdominales persistentes y sangrado rectal.
“Este tipo de cáncer suele desarrollarse de manera silenciosa, por lo que los exámenes preventivos deberían empezar a los 45 años, independientemente si hay antecedentes familiares u otros factores de riesgo. De acuerdo a estudios internacionales, si se diagnostica en etapas muy precoces, la posibilidad de curación supera el 90% de los casos, pero baja a un 70 u 80% en casos con diseminación locoregional y a menos del 15% en casos con enfermedad metastásica” explica el Dr. Cristóbal Sanhueza, Oncólogo Médico de Clínica Alemana de Santiago.
En cuanto a los factores de riesgo, el Dr. Sanhueza sostiene que “existen los no modificables, que tienen relación con la edad y los antecedentes familiares. Sin embargo, hay que poner atención a los modificables, que tienen que ver principalmente con los estilos de vida: dieta poco saludable, consumir mucha azúcar, carne roja y alimentos procesados, además del sedentarismo y tabaquismo”.
La prevención y los hábitos saludables marcan la diferencia
En términos de tratamiento, las alternativas han avanzado significativamente e incluyen cirugía, quimioterapia, radioterapia y terapias dirigidas, dependiendo del estadio de la enfermedad, lo que permite mejorar considerablemente las probabilidades de sobrevida.
Evidencia presentada en el congreso anual de la American Society of Clinical Oncology (ASCO 2025) mostró que intervenciones en el estilo de vida también tienen un impacto directo en la evolución de la enfermedad. Un estudio con cerca de 900 pacientes demostró que la actividad física puede reducir en un 28% el riesgo de recurrencia o aparición de nuevos tumores.
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Acerca de Merck
Merck, una empresa líder en ciencia y tecnología, opera en los sectores de la salud, las ciencias de la vida y la electrónica. Alrededor de 60.000 empleados trabajan para marcar una diferencia positiva en la vida de millones de personas todos los días mediante la creación de formas de vida más alegres y sostenibles. Desde el avance de las tecnologías de edición de genes y el descubrimiento de formas únicas de tratar las enfermedades más desafiantes hasta la habilitación de la inteligencia de los dispositivos, la empresa está en todas partes. En 2021, Merck generó ventas por valor de 19.700 millones de euros en 66 países.
La exploración científica y el espíritu empresarial responsable han sido clave para los avances tecnológicos y científicos de Merck. Así es como Merck ha prosperado desde su fundación en 1668. La familia fundadora sigue siendo la propietaria mayoritaria de la empresa que cotiza en bolsa. Merck posee los derechos globales del nombre y la marca “Merck”. Las únicas excepciones son Estados Unidos y Canadá, donde los sectores comerciales de Merck operan como EMD Serono en Cuidado de la Salud, MilliporeSigma en Ciencias de la Vida y EMD Electronics.
La compañía está presente en Chile desde 1939.




















