Un total de 86 mujeres han fallecido a causa del cáncer de ovario en la Región de Los Ríos entre los años 2020 y 2025, según cifras del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud (Minsal). La enfermedad se ha posicionado como una de las patologías oncológicas más complejas de abordar en la población femenina, registrando 16 decesos durante el último año en la zona.
A nivel nacional, la patología acumuló 3.369 muertes en el mismo periodo de seis años. El grupo etario más afectado por esta causa corresponde a mujeres entre los 50 y 69 años, seguido por el tramo de 70 a 89 años. La alta mortalidad está directamente asociada a la dificultad de obtener un diagnóstico precoz, provocando que cerca del 75% de los casos se detecten en etapas avanzadas.
Diagnóstico tardío y síntomas silenciosos
Según explicaron desde la Fundación Arturo López Pérez (FALP), la patología no suele presentar señales claras en sus fases iniciales. El jefe de Ginecología Oncológica de la institución, Dr. Clemente Arab, entregó antecedentes sobre el comportamiento de este tumor. “El 70% de las pacientes con cáncer de ovario se diagnostica en etapas tardías, principalmente porque la enfermedad no suele presentar señales hasta que ya se encuentra avanzada”, precisó.El especialista añadió que las manifestaciones clínicas suelen confundirse con cuadros de menor gravedad. “Sus síntomas son silenciosos y muchas veces se confunden con problemas digestivos. Además, a diferencia del cáncer de cuello uterino, de mama o de colon, no existe un examen de pesquisa o tamizaje para detectarlo precozmente”, detalló Arab a Diario de Valdivia.
Entre las señales de alerta descritas por la comunidad médica se encuentran la distensión abdominal persistente, sensación de saciedad precoz, dolor pélvico o abdominal y cambios en los hábitos intestinales. Ante la presencia de estas molestias de forma continuada, los profesionales recomiendan acudir a evaluación médica especializada y no asumir que se trata de patologías digestivas comunes.
Fuente: Diario de Valdivia – Javier Mardones

























