La experta enfatizó la necesidad de adoptar medidas preventivas inmediatas en el hogar con el objetivo de evitar que las consecuencias del temporal deriven en nuevas complicaciones de salud, protegiendo especialmente a los grupos más vulnerables de la población.
Cuidado del agua y los alimentos
Los cortes prolongados de energía eléctrica representan un riesgo directo para la conservación de la comida. La especialista enfatiza que los alimentos «deben ser vigilados para asegurar que mantengan la cadena de frío, con el fin de evitar su descomposición y la aparición de enfermedades digestivas». Respecto al suministro de agua, en caso de recurrir a camiones aljibe, la indicación es clara: «Se recomienda siempre hervir el agua antes de su consumo, lo que incluye su uso para lavar la loza o el cepillado de dientes», advirtió la doctora.
Control de la humedad y prevención de alérgenos
Las lluvias intensas y las posibles filtraciones aumentan la humedad intradomiciliaria. «Hay que tener control de la humedad para que no proliferen hongos y ácaros, ya que dejan más vulnerables a ciertos grupos de riesgo», explicó la pediatra infectóloga. Esta recomendación es especialmente importante para pacientes asmáticos o adultos mayores, cuyas vías respiratorias son más susceptibles a la contaminación intradomiciliaria.
Limpieza segura y prevención de accidentes
En aquellos hogares que sufrieron anegamientos o inundaciones, las labores de limpieza deben realizarse con extrema precaución. «Frente a las inundaciones vemos agua que no está limpia, por lo que es necesario usar la protección adecuada, como guantes y calzado cerrado», indicó la infectóloga de Andes Salud Los Ángeles. Esta barrera física es fundamental para prevenir la infección de heridas y el riesgo de contraer enfermedades complejas como el tétanos, que puede estar presente en aguas contaminadas o escombros.
Continuidad de tratamientos crónicos
Un punto de vital importancia es no descuidar los tratamientos médicos preexistentes. Las emergencias climáticas muchas veces alteran las rutinas, pero la continuidad de los medicamentos es clave para evitar descompensaciones. La especialista hizo un llamado a estar alerta frente a la pérdida de fármacos o la falta de electricidad para mantener ciertos medicamentos refrigerados. En esos casos, «es fundamental acudir al centro de salud más cercano» para asegurar la continuidad del tratamiento.
¿Cuándo acudir a un centro médico?
Finalmente, la Dra. Mardones enfatizó que se debe buscar atención médica inmediata si algún miembro de la familia, ya sean niños o adultos mayores, presenta dificultad respiratoria, signos de deshidratación producto de cuadros diarreicos (muy comunes si se consumen alimentos o agua en mal estado), o descompensación de patologías crónicas.

























