Por Redacción Portal Red Salud

En las últimas horas, la alerta por Tuberculosis (TB) ha vuelto a pauta nacional a raíz de la confirmación de dos casos puntuales en distintas zonas del país. En la Región del Biobío, las autoridades de Salud confirmaron un caso en un estudiante secundario del Liceo Enrique Molina Garmendia de Concepción, activando de inmediato el estudio de contactos estrechos en la comunidad escolar. Paralelamente, en la Región de Coquimbo, la Sexta Comisaría de Carabineros de Las Compañías (La Serena) debió activar un estricto protocolo de sanitización y derivación médica tras detectar un cuadro de tuberculosis activa en una mujer ingresada al recinto.

A pesar del impacto mediático que generan estas contingencias, la enfermedad infecciosa provocada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch nunca ha dejado de circular a nivel global ni local, manteniéndose bajo constante vigilancia epidemiológica por parte del Ministerio de Salud (Minsal).

La realidad epidemiológica nacional

Durante la última década, Chile ha experimentado una tendencia al alza moderada en sus tasas de incidencia, un fenómeno que los infectólogos atribuyen a factores socioambientales, dinámicas migratorias, incremento en la pesquisa diagnóstica post pandemia y el envejecimiento poblacional.

Incidencia a nivel país: Según registros epidemiológicos oficiales, la tasa de incidencia nacional ronda los 15,8 casos por cada 100 mil habitantes, lo que representa cerca de 2.900 a 3.000 diagnósticos anuales a nivel nacional.

Comportamiento regional: Regiones del extremo norte como Arica y Parinacota y Tarapacá lideraron históricamente las tasas de incidencia a nivel país. En la Región de Coquimbo, las autoridades de la Seremi de Salud informaron que durante el año 2025 se consolidaron 121 casos (una tasa de 13,6 por 100 mil habitantes), mostrando una tendencia contenida pero que exige vigilancia permanente.

Transmisión y abordaje médico

Para abordar adecuadamente la enfermedad y evitar el estigma social, los expertos del Programa de Control y Eliminación de la Tuberculosis (PROCET) del Minsal recuerdan los principios básicos de transmisión y manejo sanitario:

  1. Vía de contagio: La tuberculosis no se transmite por compartir cubiertos, ropa o estrechar la mano. El contagio requiere una exposición prolongada y continua en espacios cerrados y poco ventilados con una persona que presente la enfermedad en su fase pulmonar activa, liberando gotas al toser o estornudar.
  2. Diagnóstico y Tratamiento Gratuito: Todo el proceso de diagnóstico (a través del examen de baciloscopía o PCR molecular) y el esquema farmacológico de tratamiento están completamente garantizados por el Estado, sin costo alguno para el paciente, independiente de su previsión médica (Fonasa o Isapre) o situación migratoria.
  3. Cura efectiva: Con la adherencia oportuna al esquema de antibióticos administrado por la Red Pública de Salud, la enfermedad es 100% curable. Además, tras las primeras semanas de tratamiento supervisado, el paciente deja de ser contagioso.

Cuándo sospechar y consultar

Desde la red sanitaria enfatizan que la principal herramienta de control es la detección precoz. La recomendación médica para acudir a un Centro de Salud Familiar (Cesfam) aplica para toda persona que presente:

  • Tos con expectoración (flema) por más de 15 días.
  • Fiebre nocturna o sudoración profusa.
  • Pérdida de peso inexplicable y fatiga constante.

El llamado de las autoridades sanitarias ante las contingencias en Concepción  y Coquimbo es a la tranquilidad y a la confianza en los protocolos territoriales, destacando que el aislamiento preventivo y el estudio de contactos en entornos escolares y laborales son la vía estándar para interrumpir oportunamente cualquier cadena de transmisión.

Google News Portal Red Salud

Síguenos Google Noticias 
Equipo Prensa
Portal Red Salud