La innovadora técnica -denominada “colgajo mini dorsal lipoinjertado”- fue traída desde Francia por profesionales del equipo de Mastología del recinto asistencial. El procedimiento utiliza sólo una porción del músculo dorsal ancho y grasa de la propia paciente para recrear una mama de aspecto natural y funcional.
El equipo de Mastología del Hospital Clínico San Borja Arriarán (HCSBA) marcó un nuevo hito en la medicina nacional al realizar con éxito el primer caso de reconstrucción mamaria mediante la técnica de «colgajo mini dorsal lipoinjertado», procedimiento inédito en el país que representa un avance significativo para las mujeres que han enfrentado una mastectomía por cáncer de mama, ofreciendo una alternativa definitiva y totalmente natural que prescinde del uso de implantes de silicona.
A diferencia de los métodos tradicionales, que a menudo dejan largas cicatrices en la espalda o requieren musculatura abdominal, esta variante sólo utiliza una pequeña porción lateral del músculo dorsal.
Así lo explicó el Dr. Jaime Letzkus, especialista formado en esta técnica en Estrasburgo, Francia, quien señaló que el objetivo es “otorgar a las mujeres un resultado lo más natural posible, con tejido de la propia paciente, pero con menos riesgos, morbilidad y cicatrices posibles”.
Uno de los pilares de esta cirugía es la lipotransferencia: la grasa extraída de la misma usuaria mediante lipoaspiración es procesada e inyectada en el pequeño segmento muscular para darle el volumen necesario. Posteriormente, esa porción muscular, que mantiene su irrigación original, es trasladada hacia el lecho de la mastectomía y se cubre con la piel original de la mama.

Beneficios de esta técnica
“El músculo se empieza a transformar en tejido graso y la apariencia, la contextura y la temperatura de la mama nueva es similar a una mama normal. Al ser tejido vivo y autólogo, la reconstrucción es permanente y no requiere las revisiones que suelen exigir las prótesis sintéticas con el paso de los años”, destacó el Dr. Letzkus, quien encabezó la cirugía efectuada a inicios de julio en nuestro hospital, junto a su equipo, conformado por las doctoras Belén Hidalgo y María José del Río; y la instrumentista Alejandra Flores.
Otro beneficio fundamental es la rapidez del procedimiento y la recuperación. Gracias a que la usuaria no necesita ser movilizada de costado durante la operación, el tiempo en pabellón disminuye considerablemente. “Con esta nueva técnica la paciente siempre está acostada de la misma forma. Eso disminuye el tiempo quirúrgico, no hay que desarmar el campo y cambiar la posición para seguir operando”, señaló el especialista, lo que permite que “el postoperatorio sea mucho más llevadero, con altas hospitalarias tras sólo dos o tres días”.
La funcionalidad física es otra gran ganancia, ya que al preservar el 80% del músculo dorsal, la paciente mantiene la fuerza en sus brazos para su vida diaria. El Dr. Letzkus subrayó que este avance, permite ofrecer soluciones de reconstrucción mamaria a muchas de nuestras usuarias y está incluido dentro de los derechos otorgados por GES para las mujeres: “Desde 2006 hemos instaurado diferentes tipos de cirugías oncoplásticas, con el fin de mantener su aspecto estético adecuado después del cáncer de mama. Una mama natural mejora mucho la calidad de vida y la autoestima, junto a ayudarlas a enfrentar mejor los tratamientos del cáncer de mama”.
El Dr. Letzkus mencionó que, en términos generales, todas quienes han tenido una mastectomía son candidatas potenciales a una cirugía reconstructiva, siempre que cumplan con ciertos criterios clínicos. Posteriormente se evalúa el abanico de alternativas quirúrgicas existentes. Esta técnica reconstructiva, es una opción para quienes desean evitar el uso de materiales sintéticos (implantes) y buscan un resultado natural que envejezca de forma simétrica con su cuerpo.
Además, es apta para mujeres que desean mantener una vida física activa o deportiva, ya que la técnica preserva la funcionalidad del brazo al no sacrificar el tendón ni la inervación del músculo dorsal.
Con esta implementación, el HCSBA se posiciona a la vanguardia de la oncoplástica en Chile, brindando soluciones de alta complejidad que igualan los estándares de centros de excelencia internacionales. La técnica se proyecta como la opción ideal tanto para nuevas reconstrucciones como para pacientes que presentan complicaciones con sus implantes actuales.

























