Es el mayor encuentro que se realiza en el país que reúne a profesionales de la salud neonatal. El 11° Congreso Chileno de Neonatología, organizado cada dos años por la rama respectiva de la Sociedad Chilena de Pediatría, congregó durante tres días a 340 profesionales de distintas regiones y a invitados provenientes de Estados Unidos, Canadá, España y Argentina.
El encuentro tuvo como objetivos actualizar conocimientos en salud neonatal y analizar colaborativamente trabajos de investigación desarrollados en Chile, y de esta forma perfeccionar terapias o manejos clínicos con los pacientes. Asimismo, los profesionales de la salud pudieron intercambiar experiencias, robustecer redes y planificar nuevas investigaciones científicas.
Como telón de fondo estuvo la baja natalidad en Chile, que hoy presenta una histórica tasa de nacimientos de menos de un hijo por mujer. Para la Dra. Paulina Toso, presidenta de la Rama de Neonatología de la Sociedad Chilena de Pediatría, este contexto desafiante es a la vez una oportunidad para fortalecer aún más el rol de los neonatólogos: “el trabajo de neonatología es tan difícil y requiere tanta gente, día y noche, que hemos tomado la decisión de generar más conocimiento propio, más trabajo en redes y poner un acento en la innovación. Tenemos que cuidar más y mejor a los niños que están naciendo”, sostuvo la especialista.
Uno de los organizadores del 11° Congreso Chileno de Neonatología, el Dr. José Manuel Novoa, valoró la presencia de casi todos los jefes de neonatología del país, tanto de centros públicos como privados, así como de matronas y enfermeras jefes de neonatología. Esto permitió, agregó Novoa, realizar una evaluación de resultados y analizar espacios de mejora. “Hoy nuestras dos principales preocupaciones son la asfixia neonatal y el manejo de la prematurez extrema, que cada vez hemos ido bajando la edad gestacional en que podemos lograr sobrevida, y lo importante es que esa sobrevida sea sin secuelas o con secuelas de bajo impacto”, complementó el también vicepresidente de la Rama de Neonatología de la Sociedad Chilena de Pediatría.
Entre las voces internacionales del congreso estuvo la de Raúl Chávez-Valdes, profesor asociado de Pediatría y Neonatología de la Johns Hopkins University, quien reconoció estar “muy impresionado” por los protocolos de neonatología en nuestro país. “Los chilenos han sido muy rápidos en implementar las innovaciones más avanzadas de Estados Unidos, y por lo tanto aquí los bebés reciben tan buen cuidado como podría ser en Estados Unidos”, explicó el profesional de origen peruano.
Pero el Dr. Chávez-Valdes también dejó una advertencia: “En Estados Unidos se está viendo un aumento de padres que no permiten que doctores implementen ciertos tratamientos por ideas que no son basadas en evidencia. Médicos están teniendo problemas tratando de mantener tratamientos para pacientes, y aunque en Chile tienen programas nacionales con protocolos bien establecidos, eso también puede empezar pasar”. Señaló además que algunos médicos le comentaron que en Chile ya hay un porcentaje de familias que no están aceptando vacunas en sus niños: “Esto puede ser el comienzo del final, es exactamente como comenzamos en Estados Unidos, y por ello es importante que los padres reciban buena información”, finalizó, sumando además una visión negativa sobre la influencia de las RR.SS en este tema.
Durante la jornada inaugural del 11° Congreso Chileno de Neonatología se entregó la primera edición del Premio Maestro de la Neonatología, que recayó en el Dr. Jorge Torres Pereyra. Uno de los hitos de su dilatada trayectoria fue su contribución en la “Guía y Normas para la Atención del Recién Nacido», de 1981, que contribuyó a bajar la tasa de mortalidad neonatal de 22,2 cada mil niños a la actual de 4,5 cada mil niños en Chile.

























