La llegada del verano y las celebraciones de fin de año suelen venir acompañadas de vacaciones, mayor vida social, consumo de alcohol y una percepción de relajo que, según expertos, puede traducirse en conductas sexuales más impulsivas y menos protegidas. En este contexto, las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) vuelven a instalarse como una preocupación de salud pública que se intensifica durante esta época del año.

De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada día más de un millón de personas en el mundo contraen una ITS curable. Solo en 2020 se registraron 374 millones de nuevos casos de cuatro de las infecciones más frecuentes: clamidia (129 millones), gonorrea (82 millones), sífilis (7,1 millones) y tricomoniasis (156 millones). A esto se suma que más de 490 millones de personas viven con herpes genital y cerca de 300 millones de mujeres presentan infección por virus del papiloma humano (VPH), principal causante del cáncer cervicouterino.

Especialistas advierten que durante el periodo estival estos números pueden verse impactados por factores como el aumento de encuentros sexuales ocasionales, viajes, festivales y reuniones sociales, donde el uso de métodos de protección suele disminuir.

“La combinación de calor, vacaciones y celebraciones genera un escenario donde las personas tienden a bajar la percepción de riesgo. Esto hace aún más relevante reforzar los mensajes de prevención durante el verano”, explica Luiz Meira, Country Manager de DKT Chile. “El aumento de las ITS representa un desafío crítico para la salud pública, y es clave que tanto autoridades como la sociedad civil fortalezcan las estrategias de educación y acceso a métodos preventivos”.

El especialista recalca que el uso correcto y constante del preservativo sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir la mayoría de las ITS. “Es fundamental que jóvenes y adultos estén informados sobre la importancia de utilizar preservativos masculinos o femeninos en cada relación sexual, especialmente en periodos donde aumentan las conductas de riesgo”, señala Meira.

En este escenario, organizaciones como DKT South America refuerzan su trabajo durante el verano con foco en:

  • Educación y concientización, promoviendo prácticas sexuales seguras y responsables.
  • Acceso a métodos preventivos, facilitando la disponibilidad de preservativos de alta calidad.
  • Detección temprana, incentivando la realización de test y controles regulares.
  • Tratamiento oportuno, apoyando el acceso a terapias efectivas para ITS curables.

Las cifras son claras: el verano no solo trae altas temperaturas, sino también mayores riesgos en salud sexual. Por eso, la prevención y la información se vuelven claves para disfrutar esta temporada sin consecuencias que puedan extenderse mucho más allá de las vacaciones.

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Equipo Prensa
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