Aunque falta para el inicio del año académico es bueno retomar o iniciar con anticipación tratamientos de ortodoncia y los alineadores dentales son la alternativa cada vez más utilizada frente a los brackets tradicionales, tanto en niños como en adultos.

Según explica Elsa Pavic, especialista en ortodoncia y ortopedia dentomaxilar de Clínica Mora Pavic, los alineadores son un sistema de tratamiento que utiliza una serie de placas plásticas transparentes, diseñadas digitalmente para mover progresivamente los dientes. “Se utilizan entre 22 horas al día y se van cambiando cada 7 a 10 días, dependiendo de la planificación. Son removibles, pero de uso permanente: si no se usan el tiempo indicado, el tratamiento simplemente no funciona”, enfatiza.

Aunque suelen asociarse a la estética, los alineadores corrigen una amplia variedad de alteraciones como apiñamientos leves a moderados, espacios entre dientes y mordidas cruzadas. Además, en pacientes en crecimiento, hoy existen alineadores con aditamentos especiales que permiten redirigir o estimular el crecimiento mandibular, por ejemplo, en casos donde la mandíbula se encuentra retraída. “Ya no hablamos solo de mover dientes, sino también de ortopedia dentomaxilar”, explica la especialista.

¿Son más rápidos que los brackets?

Respecto a la duración del tratamiento, Carolina Yañez, ortodoncista de la entidad,  aclara que no existe una respuesta única. “La teoría indica que pueden ser más eficientes porque el tratamiento se planifica de forma individualizada mediante software, asignando movimientos y velocidades específicas a cada diente. Sin embargo, todo depende del uso responsable del paciente”. En casos de mal uso, los tiempos pueden igualarse o incluso extenderse respecto a los brackets tradicionales.

Durante el verano y las vacaciones, uno de los principales riesgos es disminuir el tiempo de su uso. “Al sacarlos para comer, sobre todo cuando se picotea más, es fundamental cepillarse bien antes de volver a colocarlos”, recomienda.

Otro error común es no insertar correctamente el alineador. “Debe calzar completamente, hasta sentir un clic. Si se usa mal durante semanas, se produce lo que llamamos pérdida de tracking, y el tratamiento deja de avanzar”.

La importancia del control profesional

Ambas profesionales enfatizan que los alineadores deben ser siempre supervisados por un ortodoncista. “No es el plástico el que mueve los dientes por sí solo. El éxito depende de una planificación precisa, del control del uso y de la capacidad del especialista para detectar y corregir cualquier desviación, efecto adverso o problema en encías, dientes o articulaciones” subraya la doctora Pavic.

Asimismo, recalca que este tipo de tratamiento no es una receta estándar, sino una terapia individualizada que puede requerir ajustes, pausas o replanteamientos según la respuesta biológica de cada paciente.

Hoy, los alineadores son especialmente demandados por pacientes adultos o adolescentes, principalmente por comodidad y estética, ya que no generan el roce ni las lesiones en mucosas propias de los brackets metálicos. Sin embargo, no son para todos. “La clave es la constancia. Un paciente poco disciplinado probablemente tendrá mejores resultados con un sistema fijo”, concluye.

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Equipo Prensa
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