Volver de un receso escolar puede provocar un cambio estresante para niñas, niños y adolescentes (NNA), lo que a veces se manifiesta en tensión u otros síntomas. Por eso, José Matteo, psicólogo del Hospital Clínico San Borja Arriarán (HCSBA), abordó cómo retomar la rutina y cuáles son los síntomas de estrés que podrían presentar en este periodo.

En ese sentido, aseguró que algunos de los síntomas podrían presentarse como tensión muscular, molestias estomacales, falta de concentración, ansiedad o irritabilidad.

¿Cómo podemos retomar las rutinas?  

Frente a esto, José Matteo entregó consejos para reiniciar hábitos de sueño y horarios y aseguró que lo ideal es que se haga de forma anticipada y gradual. Ante esto, recomendó que “dos semanas antes del inicio de clase haya cambios progresivos”.

En ese caso, explicó que hay que “intentar ordenar los horarios de sueño, dormir más temprano gradualmente, dejar las pantallas al menos una hora antes de ir a acostarse, fomentar la lectura, conversar de esto y validar la angustia que pueda manifestar el niño”. 

“En el fondo, hay que valorar que pueda sentir angustia frente a un proceso que puede ser potencialmente estresante. Al mismo tiempo, hay que resignificar aspectos positivos de volver al colegio, como reencontrarse con amigos”. 

¿Cuáles son las señales que debemos atender? 

El psicólogo del HCSBA relató que es importante identificar características que se expresan durante este periodo y advirtió que si son estables “eso nos habla de una condición más crónica”.

Durante los primeros días de clases o antes de ingresar, el cuerpo puede somatizar y presentar, por ejemplo, dolor de estómago, desgano, angustia, llanto, dificultad para concentrarse y/o ansiedad de separación.

“Todo eso es esperable dentro de las primeras dos o tres semanas. Si esto se mantiene, es importante consultar con un especialista, pero son comportamientos súper esperables, entendiendo que se pasa de una desestructuración (verano) a una estructura, lo que genera algún tipo de cambio en el funcionamiento del niño o del adolescente”, agregó el psicólogo José Matteo.

Finalmente, el profesional remarcó que este no es un proceso fácil, por lo tanto “la nueva configuración de las actividades diarias del niño debe ser progresiva, con respecto y validando siempre el malestar. Con esto, se siente mucho más escuchado”.

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Equipo Prensa
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