Abril de 2026.- La llegada del otoño y el descenso de las temperaturas marcan también el inicio de una mayor circulación de virus respiratorios. Influenza, COVID-19 y otros cuadros estacionales podrían adelantarse este año, por lo que entender quiénes deben vacunarse, en qué momento hacerlo y cuándo es necesario acudir a un servicio de urgencia puede marcar la diferencia entre una enfermedad leve y una complicación mayor.

 

¿Solo los grupos de riesgo deben vacunarse?

Abril de 2026.- La llegada del otoño y el descenso de las temperaturas marcan también el inicio de una mayor circulación de virus respiratorios. Influenza, COVID-19 y otros cuadros estacionales podrían adelantarse este año, por lo que entender quiénes deben vacunarse, en qué momento hacerlo y cuándo es necesario acudir a un servicio de urgencia puede marcar la diferencia entre una enfermedad leve y una complicación mayor.

 

¿Solo los grupos de riesgo deben vacunarse?

 

El Dr. Pablo Gallardo, jefe de Geriatría de Clínica Santa María, comenta: “En los adultos mayores es fundamental la vacunación, ya que su sistema inmune está disminuido y la respuesta a nuevas cepas los hace más vulnerables por la baja capacidad de respuesta innata», advierte el especialista.

Durante la campaña de invierno, también se incorporan grupos específicos para la prevención del virus respiratorio sincicial (VRS). El Dr. Marcos Huilcamán, infectólogo de Clínica Ciudad del Mar, explica que esta inmunización está dirigida a lactantes y recién nacidos desde marzo de 2026, además de embarazadas entre las 24 y 36 semanas de gestación, con el objetivo de proteger al recién nacido.

Agrega que también se recomienda para todas las personas mayores de 75 años y para quienes tienen entre 50 y 74 años con enfermedades crónicas.

Por su parte, la Dra. Gema Pérez, pediatra broncopulmonar de Clínica Dávila, detalla: “Actualmente estamos viendo un aumento de casos de rinovirus, influenza y COVID-19, los cuales aún no alcanzan su peak. Es importante entonces que, dado que tenemos inoculación para los dos primeros, consideremos hacerlo lo antes posible porque nos demoramos aproximadamente quince días en generar la inmunidad. Asimismo, hay que considerar que, si un niño presenta fiebre durante un tiempo prolongado o tiene antecedente de convulsiones, debe concurrir inmediatamente a un servicio de urgencia”.

¿Los cuadros se agravan si el paciente no está vacunado?

 

La especialista de Clínica Dávila advierte que esto no es un mito y asegura: “Es importante estar vacunado no para no enfermarse, sino que para no desarrollar neumonía, bronquitis o crisis asmática grave por estos virus y así evitar una hospitalización o requerir de ventilación mecánica, con el consecuente riesgo vital que ello implica”.

 

Mito o verdad: ¿Las vacunas afectan la fertilidad, el embarazo o la lactancia?

El Dr. Francisco Díaz, jefe de Ginecología de Clínica Dávila Vespucio, explica: “Es importante aclarar que las vacunas, incluidas las de COVID-19, no afectan la fertilidad. La evidencia disponible muestra que las probabilidades de lograr un embarazo son similares entre personas vacunadas y no vacunadas, y no existe un mecanismo biológico que respalde la idea de que una vacuna pueda causar infertilidad”.

El especialista aclara: “Por el contrario, algunas infecciones, como el COVID-19, sí pueden generar efectos temporales sobre la fertilidad, especialmente en hombres. Por eso, más que un riesgo real, aquí lo que ha existido es mucha desinformación. Vacunarse es seguro, protege la salud y no compromete la posibilidad de embarazarse”.

 

¿Apenas tenga síntomas debería ir a un servicio de urgencia?

El Dr. Rodrigo Sagardia, médico general de Help Rescate, enfatiza: “Frente al aumento de enfermedades respiratorias estacionales, la principal recomendación es acudir a un servicio de urgencia solo cuando se presenten signos de dificultad respiratoria». Estos pueden manifestarse como respiración agitada, hundimiento de las costillas al respirar o, en el caso de lactantes y adultos mayores con enfermedades crónicas, una marcada falta de apetito.

Agrega que también se recomienda para todas las personas mayores de 75 años y para quienes tienen entre 50 y 74 años con enfermedades crónicas.

Por su parte, la Dra. Gema Pérez, pediatra broncopulmonar de Clínica Dávila, detalla: “Actualmente estamos viendo un aumento de casos de rinovirus, influenza y COVID-19, los cuales aún no alcanzan su peak. Es importante entonces que, dado que tenemos inoculación para los dos primeros, consideremos hacerlo lo antes posible porque nos demoramos aproximadamente quince días en generar la inmunidad. Asimismo, hay que considerar que, si un niño presenta fiebre durante un tiempo prolongado o tiene antecedente de convulsiones, debe concurrir inmediatamente a un servicio de urgencia”.

 

¿Los cuadros se agravan si el paciente no está vacunado?

La especialista de Clínica Dávila advierte que esto no es un mito y asegura: “Es importante estar vacunado no para no enfermarse, sino que para no desarrollar neumonía, bronquitis o crisis asmática grave por estos virus y así evitar una hospitalización o requerir de ventilación mecánica, con el consecuente riesgo vital que ello implica”.

 

Mito o verdad: ¿Las vacunas afectan la fertilidad, el embarazo o la lactancia?

El Dr. Francisco Díaz, jefe de Ginecología de Clínica Dávila Vespucio, explica: “Es importante aclarar que las vacunas, incluidas las de COVID-19, no afectan la fertilidad. La evidencia disponible muestra que las probabilidades de lograr un embarazo son similares entre personas vacunadas y no vacunadas, y no existe un mecanismo biológico que respalde la idea de que una vacuna pueda causar infertilidad”.

El especialista aclara: “Por el contrario, algunas infecciones, como el COVID-19, sí pueden generar efectos temporales sobre la fertilidad, especialmente en hombres. Por eso, más que un riesgo real, aquí lo que ha existido es mucha desinformación. Vacunarse es seguro, protege la salud y no compromete la posibilidad de embarazarse”.

 

¿Apenas tenga síntomas debería ir a un servicio de urgencia?

El Dr. Rodrigo Sagardia, médico general de Help Rescate, enfatiza: “Frente al aumento de enfermedades respiratorias estacionales, la principal recomendación es acudir a un servicio de urgencia solo cuando se presenten signos de dificultad respiratoria». Estos pueden manifestarse como respiración agitada, hundimiento de las costillas al respirar o, en el caso de lactantes y adultos mayores con enfermedades crónicas, una marcada falta de apetito.

 

 

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