Lo que comenzó como una urgencia médica que puso en riesgo su vida, hoy se ha transformado en una historia de recuperación y superación. Se trata de Flavio Canobra, paciente del Hospital Base Valdivia (HBV), quien en julio de 2025 sufrió un complejo Ataque Cerebrovascular (ACV) y fue sometido a la primera trombectomía mecánica realizada en el establecimiento, procedimiento altamente especializado que permitió restablecer el flujo sanguíneo en una arteria cerebral obstruida.
A más de un año de aquella intervención, Flavio continúa avanzando en su recuperación. De haber salido del hospital en silla de ruedas, con importantes dificultades para caminar y comunicarse, hoy logra desplazarse con mayor autonomía, mantener conversaciones y realizar actividades cotidianas que, durante los primeros meses, parecían difíciles de alcanzar.
Su experiencia fue compartida durante un conversatorio abierto a la comunidad, organizado por el Hospital Base Valdivia, el Servicio de Salud Los Ríos y la Seremi de Salud de Los Ríos, instancia que reunió a especialistas y asistentes en torno a la prevención, el reconocimiento de los síntomas y la importancia de actuar rápidamente frente a un ACV.
Rehabilitación
Durante la jornada, Flavio relató cómo ha sido su proceso de rehabilitación y destacó que cada pequeño avance representa un paso importante para recuperar su independencia.
“Lo primero es que uno comienza a descubrir cosas que antes parecían muy difíciles, como levantarse de la cama o ir a ducharse. Esos son grandes avances, pero después uno sigue haciendo más cosas, ejercicios, y se da cuenta de que puede continuar progresando. Yo salí del hospital en silla de ruedas, después pasé al burrito y finalmente al bastón. Al principio tenía muchas dificultades para caminar y casi no podía hablar, pero poco a poco he ido avanzando”, expresó.
Actualmente, continúa asistiendo a sus terapias de rehabilitación, complementando el trabajo de los profesionales con ejercicios que realiza de manera constante en su hogar. Este compromiso le ha permitido recuperar progresivamente habilidades y desenvolverse con mayor independencia.
“Los terapeutas nos entregan pautas y nos ayudan con los ejercicios, pero uno también tiene que poner de su parte y seguir practicando en la casa. Creo que uno siempre tiene que atreverse a hacer las cosas. Por ejemplo, ahora puedo salir solo de mi casa e ir a la plaza. Siempre existe un riesgo, por eso hay que hacerlo despacio y con mucho cuidado, pero no hay que desanimarse ni pensar que uno no puede. Hay que intentar hacer las cosas, aunque cuesten”, agregó.
Una atención oportuna que marcó la diferencia
La historia de Flavio también permite relevar la importancia de la respuesta oportuna frente a un ataque cerebrovascular, una emergencia médica en la que cada minuto transcurrido puede determinar el pronóstico y las posibilidades de recuperación de una persona.
En julio de 2025, el paciente, entonces de 56 años y residente en Lanco, ingresó al Servicio de Urgencia del Hospital Base Valdivia tras presentar un ACV de fosa posterior. La rápida identificación de los síntomas por parte de su familia permitió activar una cadena de atención que involucró al SAMU, los equipos de Urgencia, Neurología y Neurocirugía del establecimiento.
Debido a la gravedad de su condición, fue sometido a una trombectomía mecánica cerebral, procedimiento endovascular que consiste en acceder a la arteria obstruida mediante catéteres y dispositivos especializados para extraer el coágulo que impide el flujo sanguíneo.
La intervención, realizada por el neurocirujano Dr. Cristóbal Vergara, marcó un hito en el desarrollo del área neurointervencional del hospital, gracias a la incorporación de tecnología, la disponibilidad del angiógrafo y la preparación de los equipos clínicos para abordar este tipo de emergencias de alta complejidad.
En aquella oportunidad, el especialista explicó que, de no haber contado con la tecnología y los equipos preparados para efectuar el procedimiento, el pronóstico del paciente habría sido considerablemente más desfavorable, con riesgo de secuelas neurológicas graves o incluso de un desenlace fatal.
Hoy, la evolución de Flavio da cuenta no solo del impacto de aquella intervención, sino también del trabajo multidisciplinario desarrollado durante su rehabilitación, con la participación de profesionales de distintas áreas, entre ellas neurología, kinesiología y fonoaudiología
Reconocer los síntomas y actuar de inmediato
El caso también refuerza uno de los principales mensajes entregados durante el conversatorio: reconocer las señales de alerta de un ACV y solicitar atención médica de inmediato puede marcar una diferencia decisiva.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la pérdida repentina de fuerza o sensibilidad en un lado del cuerpo, la desviación de la boca, las dificultades para hablar o comprender, las alteraciones súbitas de la visión y la pérdida brusca del equilibrio o la coordinación.
Ante cualquiera de estas señales, es fundamental acudir de inmediato a un servicio de urgencia o contactar al SAMU a través del 131, sin esperar a que los síntomas desaparezcan, ya que el acceso oportuno a tratamientos especializados puede reducir el riesgo de discapacidad y mejorar las posibilidades de recuperación.
En este contexto, el Hospital Base Valdivia reiteró la importancia de fortalecer la educación de la comunidad, junto con el desarrollo permanente de las capacidades clínicas y tecnológicas de sus equipos para responder a una de las principales emergencias neurológicas.
Un testimonio para motivar a otros pacientes
Para Flavio, compartir su experiencia representa también una oportunidad de acompañar y motivar a otras personas que enfrentan las consecuencias de un ataque cerebrovascular.
Su participación en el conversatorio permitió mostrar, desde la experiencia de un paciente, que la recuperación puede ser un proceso prolongado, que requiere constancia, apoyo familiar y acompañamiento de los equipos de salud.
“Yo sigo asistiendo a mis terapias con los fonoaudiólogos y terapeutas en el Hospital de Lanco, y a controles periódicos en el Hospital Base Valdivia, continúo avanzando un poquito más cada día. También estoy muy agradecido de todas las personas que me han ayudado. Por eso, cada vez que me inviten a contar mi experiencia, voy a estar presente, porque creo que mi testimonio también puede servir para ayudar a otras personas que están pasando por lo mismo”, manifestó.
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