La implementación del robot quirúrgico OMNIBOT comenzará con procedimientos  urológicos y permitirá desarrollar progresivamente nuevas capacidades clínicas. Esta  experiencia también preparará a los equipos para el futuro recinto del establecimiento, que  contempla un pabellón equipado con esta tecnología. 

El Instituto Nacional del Cáncer (INC), establecimiento de la Red Norte, avanza en la  incorporación de cirugía robótica mediante la implementación de un nuevo sistema  quirúrgico, una tecnología que busca fortalecer la precisión de las intervenciones y contribuir  a mejorar la seguridad y recuperación de los pacientes. 

La incorporación del robot quirúrgico OMNIBOT permitirá al equipo médico contar con  asistencia tecnológica para realizar movimientos e instrumentaciones de mayor precisión  durante determinados procedimientos. Según las características de cada intervención, esto  puede contribuir a disminuir el sangrado, el riesgo de lesiones en estructuras anatómicas  cercanas y algunas complicaciones posoperatorias. 

La implementación comenzará con cirugías urológicas. Posteriormente, se espera incorporar  procedimientos ginecológicos, digestivos, de cabeza y cuello y de mama, a medida que los  equipos médicos completen su formación y desarrollen las competencias necesarias para  utilizar esta tecnología. 

Más precisión y mejores perspectivas de recuperación 

La cirugía robótica permite asistir al equipo quirúrgico durante procedimientos mínimamente  invasivos, facilitando movimientos precisos y un mayor control de los instrumentos. 

Entre sus beneficios potenciales se encuentran la disminución del sangrado y del dolor  posoperatorio, así como una recuperación más rápida y una menor estadía hospitalaria.  Estos resultados dependen del tipo de cirugía, de las condiciones clínicas de cada paciente y  de la evaluación del equipo tratante. 

La incorporación de esta tecnología no busca reemplazar las técnicas quirúrgicas  convencionales, sino ampliar las alternativas disponibles para determinadas intervenciones,  de acuerdo con la indicación médica. 

Una eventual reducción de los días de hospitalización y de las necesidades de analgesia o  transfusiones también podría contribuir a un uso más eficiente de los recursos hospitalarios.

La directora del Instituto Nacional del Cáncer, Dra. Berta Cerda, destacó la relevancia de esta  incorporación para el desarrollo de nuevas capacidades clínicas y el fortalecimiento de la  atención oncológica. 

“La incorporación de la cirugía robótica representa una oportunidad para seguir avanzando  en la calidad y seguridad de nuestros procedimientos quirúrgicos. Este proceso requiere  capacitación, preparación y trabajo coordinado de nuestros equipos clínicos, para incorporar  progresivamente esta tecnología y evaluar su aporte en beneficio de nuestros pacientes. Es  también una inversión en las capacidades que necesitaremos para el futuro Instituto Nacional  del Cáncer”, señaló. 

Un avance para el futuro del Instituto Nacional del Cáncer 

La puesta en marcha de esta tecnología constituye también un paso en la preparación del  equipo clínico para el futuro del establecimiento. El nuevo Instituto Nacional del Cáncer  contempla incorporar un pabellón equipado con robot quirúrgico, por lo que esta primera  experiencia permitirá desarrollar capacidades y conocimientos para avanzar en la  implementación de esta modalidad de atención. 

La incorporación de la cirugía robótica requiere un proceso progresivo de capacitación y  aprendizaje de los equipos clínicos, junto con la adaptación de los procedimientos y de la  organización del trabajo en pabellón. 

En este contexto, el director subrogante del Servicio de Salud Metropolitano Norte (SSMN),  Erik Poblete, relevó la importancia de impulsar la innovación y fortalecer las capacidades de  los establecimientos de la Red Norte. 

“La incorporación de esta tecnología es un avance relevante para el Instituto Nacional del  Cáncer y para la Red Norte. Como Servicio de Salud, buscamos impulsar la innovación y  fortalecer las capacidades de nuestros establecimientos, con una mirada de largo plazo y  poniendo siempre en el centro la calidad, la seguridad y las necesidades de las personas. Este  paso permitirá preparar a los equipos para el desarrollo de nuevas alternativas quirúrgicas en  la atención oncológica”, afirmó. 

Implementación progresiva, con foco en la calidad y seguridad 

La puesta en marcha de esta tecnología considera una etapa inicial de aprendizaje, durante la  cual los tiempos quirúrgicos y la programación de las intervenciones pueden verse afectados.  Por este motivo, no se proyecta una disminución inmediata de los tiempos de espera como  resultado de su incorporación. 

El objetivo principal es fortalecer la calidad y seguridad de las cirugías. Una vez consolidada  la curva de aprendizaje, se espera retomar los tiempos habituales de funcionamiento de la  institución, de acuerdo con su capacidad operativa.

La incorporación del robot quirúrgico OMNIBOT se enmarca en el desarrollo de nuevas  capacidades para la atención oncológica del Instituto Nacional del Cáncer, con una  implementación gradual que prioriza la preparación de los equipos clínicos y la seguridad de  los pacientes.