Mientras el sistema de salud ha avanzado en programas para la menopausia y salud femenina, el hombre en Chile enfrenta un vacío absoluto: la salud sexual masculina no tiene cobertura, es invisibilizada por las burlas y solo se atiende bajo la sospecha de cáncer. El Dr. Miguel Nin, de Clinica MiSexualidad.cl, lidera una cruzada para cambiar esta realidad.

Santiago 02 de Febrero, Chile. Existe una grieta profunda en el sistema de salud chileno que nadie se atreve a mencionar. Si una mujer cruza la barrera de los 50 años, el sistema (tanto público como privado) reconoce su derecho a una madurez plena, con especialistas en climaterio y tratamientos para mantener su vida sexual. Sin embargo, para el hombre, el panorama es desolador: después de los 50, la urología se limita casi exclusivamente al examen de próstata para descartar cáncer. Si el problema es disfunción eréctil, eyaculación precoz o Enfermedad de Peyronie, el sistema simplemente mira hacia otro lado.

Esta inequidad no solo es médica, es social. Durante décadas, las patologías sexuales masculinas han sido motivo de burla, obligando a miles de hombres a sufrir en silencio, invisibilizando condiciones que tienen tratamiento y que afectan profundamente su salud mental y sus relaciones de pareja.

MiSexualidad.cl: Recuperando la dignidad del paciente

Desde su clínica especializada, el Dr. Miguel Nin ha visto cómo pacientes desde los 25 años en adelante llegan con historias de años de frustración. «La sexualidad no es un lujo, es parte integral de la salud del ser humano. Sin embargo, en Chile, parece que la vida sexual del hombre no importa en lo más mínimo para el sistema de previsión», señala el especialista.

En misexualidad.cl, el enfoque es 100% masculino. El Dr. Nin ha logrado recuperar la salud sexual de hombres que pensaban que su vida íntima había terminado, utilizando tratamientos de vanguardia que el sistema tradicional no cubre.

El estigma de la «virilidad» como barrera

La falta de cobertura en Fonasa e Isapres para tratamientos de disfunción sexual masculina perpetúa un mito peligroso: que el hombre debe «arreglárselas solo» o que su valor está ligado a una capacidad biológica inalterable. Cuando falla, aparece el miedo al ridículo.

«A los hombres se nos enseña que no debemos quejarnos. Pero la realidad es que la Enfermedad de Peyronie (curvatura del pene) o la eyaculación precoz son condiciones clínicas, no fallas del carácter. Es hora de que el hombre chileno exija su derecho a una salud integral», enfatiza Nin.

Mas info en misexualidad.cl

 

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