• Un informe elaborado por Lenz Consultores y Boehringer Ingelheim, analizó la carga económica del ataque cerebrovascular en Chile. El documento cuantifica los costos directos e indirectos asociados al ACV y evalúa el impacto del acceso a trombolisis y telemedicina en la reducción de secuelas y gastos para las familias y el Estado.

 

Santiago de Chile, marzo de 2026 – El ataque cerebrovascular (ACV) es hoy la principal causa de discapacidad en adultos en Chile y la segunda causa de muerte. Cada año, alrededor de 40.000 personas sufren un ACV en el país, y la mayoría no recibe un tratamiento oportuno, quedando con secuelas cuya carga médica, social y económica recae mayoritariamente en los hogares.

 

El informe Costo del ACV en Chile, elaborado por Lenz Consultores y Boehringer Ingelheim, evidencia que el impacto económico para el Estado en materia de ACV, supera los $307 mil millones anuales en total, considerando tanto costos directos (como hospitalización, tratamientos y rehabilitación) como indirectos (relacionados con pérdida de productividad, dependencia e institucionalización).

 

De cada $1.000 gastados en atención y cuidados del ACV, $600 provienen de las familias, que asumen la mayor proporción del gasto. Según el estudio, en un plazo de cinco años, un hogar a cargo de un sobreviviente con secuelas debe destinar el equivalente a dos años de su ingreso familiar para cubrir los costos de cuidado.

 

Brechas de acceso y desigualdad territorial

 

El análisis identifica 32.299 nuevos casos GES de ACV en 2023 sólo en el sistema público, donde cada 11 minutos una persona ingresa a urgencias por esta causa. Sin embargo, el acceso a trombolisis, el tratamiento que más reduce discapacidad y muerte, sigue siendo limitado: solo 1.329 pacientes reciben este procedimiento al año en hospitales de alta y mediana complejidad.

 

Las diferencias territoriales son profundas. La región de Ñuble alcanza un 19.5% de acceso a trombolisis, mientras que Arica, Tarapacá y Antofagasta no superan el 2%. Entre quienes no reciben este tratamiento, se estima que el 15% requerirá cuidados familiares de largo plazo debido a sus secuelas.

 

El estudio muestra además un efecto directo del acceso al tratamiento sobre la carga económica que enfrentan los hogares: cuando un paciente recibe trombolisis, el gasto familiar de largo plazo se reduce en un 12%.

 

Duplicar la trombolisis: un cambio posible y sin costo adicional

 

Uno de los hallazgos centrales del informe es que aumentar al doble la cobertura de trombolisis (pasar de 1.400 pacientes a más de 3.300 al año) no tendría costos adicionales para el país. Por el contrario, significaría ahorros estimados en $1.200 millones para el sistema de salud.

 

Si la cobertura aumentara 2.4 veces, el estudio proyecta menores tasas de discapacidad y un impacto significativamente menor para las familias, que podrían ahorrar en conjunto $5.400 millones.

 

Cuatro medidas prioritarias para reducir discapacidad, muertes y costos

 

El informe propone cuatro medidas costo – efectivas que permitirán mejorar el acceso al diagnóstico y tratamiento oportuno del ACV:

  1. Disponibilidad de neurólogos 24/7

Asegurar la presencia permanente de especialistas en los principales centros de alta complejidad, dado que el tratamiento del ACV depende del tiempo y del diagnóstico experto.

  1. Fortalecimiento del sistema TeleACV

Expandir territorialmente la telemedicina, asegurar equipamiento y financiamiento permanente, y permitir apoyo inmediato de neurólogos a hospitales sin especialistas.

  1. Capacitación y certificación de urgenciólogos para trombolisis

Autorizar a médicos de urgencia entrenados a realizar trombolisis, especialmente en lugares donde no hay neurólogos disponibles.

  1. Glosa especial en la Ley de Presupuestos

Para financiar de manera estable la contratación de neurólogos, el fortalecimiento del TeleACV, programas de formación y campañas de educación comunitaria sobre síntomas y reacción rápida.

 

Impacto esperado

 

Según el estudio, aumentar el acceso a trombolisis al 20% permitirá reducir la discapacidad severa y la mortalidad. También se proyecta una disminución superior al 30% en los costos de rehabilitación y cuidados prolongados, con una menor carga económica y social para miles de familias, así como una reducción en los niveles de institucionalización y dependencia severa.

 

Además, el informe señala la necesidad de avanzar hacia modelos de pago basados en resultados clínicos para hospitales públicos, incorporando mecanismos como GRD y pago por resultados clínicos que incentiven mejores desenlaces para la población.

 

Con estos resultados, el estudio plantea que ampliar el acceso a trombolisis y fortalecer la telemedicina permitiría disminuir secuelas severas, reducir la carga económica sobre los hogares y generar un uso más eficiente de los recursos en el sistema público de salud.

Google News Portal Red Salud

Síguenos Google Noticias 
Equipo Prensa
Portal Red Salud