Chile cuenta con un nuevo medicamento para el tratamiento temprano del ataque cerebrovascular (ACV) isquémico agudo. Se trata de tenecteplasa, un medicamento que puede administrarse en pocos segundos, lo que permite optimizar los tiempos de atención en una emergencia donde cada minuto es clave.

Distintas guías internacionales la recomiendan por su facilidad de aplicación: al ser intravenosa, puede administrarse en 5 a 10 segundos, mientras que el tratamiento estándar requiere de una hora. Además, contribuye a una mayor eficiencia del sistema de salud, al requerir menos personal y recursos materiales.

En Chile, el ACV es la segunda causa de muerte, la principal causa de discapacidad adquirida en adultos y se asocia a más de 40 mil casos anuales. Por esto, contar con nuevas alternativas para su tratamiento temprano resulta clave para mejorar el pronóstico de los pacientes y reducir las secuelas asociadas a esta enfermedad.

En la mayoría de los casos, el ACV isquémico agudo ocurre cuando un coágulo bloquea una arteria cerebral, impidiendo que la sangre llegue adecuadamente al cerebro. Frente a esta emergencia médica, existen terapias que permiten disolver el coágulo y restablecer el flujo sanguíneo. Estas deben ser administradas por equipos de salud capacitados, en centros habilitados y dentro de una ventana de tiempo de hasta 4 horas y media desde el inicio de los síntomas. En este contexto, el nuevo medicamento, desarrollado por Boehringer Ingelheim, se incorpora como una alternativa para favorecer una atención más oportuna.

“Esta terapia está respaldada por numerosos estudios que garantizan seguridad y eficacia, con resultados comparables a las terapias disponibles. Su administración más rápida permite optimizar los tiempos de atención en el ACV, lo que puede contribuir a disminuir las secuelas de los pacientes”, señala el Dr. Luciano Sposato, neurólogo e investigador, profesor de Neurología en Western University y jefe del Programa de Stroke/ACV del Department of Clinical Neurological Sciences del London Health Sciences Centre.

“En el manejo del ACV, reducir los tiempos de tratamiento es fundamental. Contar con alternativas que permitan una administración más rápida facilita la toma de decisiones clínicas y puede mejorar la oportunidad de atención de los pacientes” indicó Víctor Hugo Navia, neurólogo y presidente de la Asociación Chilena de Enfermedades Vasculares Encefálicas (ACEVE).

Entre los principales signos de alerta de un ACV se encuentran la asimetría facial (cara caída), adormecimiento o pérdida de fuerza en un brazo o pierna y la dificultad para hablar o entender. Frente a estas señales, llamar al 131 o buscar atención médica inmediata sigue siendo fundamental para mejorar las posibilidades de tratamiento.

“Que hoy exista en Chile una nueva alternativa para el tratamiento temprano del ACV isquémico agudo también es resultado de la colaboración entre el sector público, los equipos clínicos y la industria. Cuando esa articulación funciona, es posible que nuevas alternativas lleguen a tiempo y beneficien a los pacientes”, señala Freddy Quinchia, Gerente General de Boehringer Ingelheim. 

En ese contexto, la disponibilidad de tenecteplasa no solo constituye una noticia positiva para el tratamiento temprano del ACV isquémico agudo, sino también una oportunidad para reforzar un mensaje que especialistas y equipos de salud vienen impulsando desde hace años: frente a los síntomas de un ACV, actuar con velocidad puede marcar una diferencia significativa.

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