El encuentro se realizará en Santiago entre el 12 y el 14 de noviembre. Entre las novedades tecnológicas, LBF y la mexicana On Focus presentarán un videolaringoscopio de última generación, dispositivos que pueden facilitar la intubación y reducir el riesgo de fallas en el manejo de la vía aérea.

La incorporación de nuevas tecnologías en los procedimientos médicos y su contribución a la seguridad de los pacientes serán parte de los temas de interés del 52° Congreso Chileno de Anestesiología y II Congreso Latinoamericano de Anestesia Cardiovascular, que se desarrollará entre el 12 y el 14 de noviembre en el Hotel Sheraton Santiago, organizado por la Sociedad de Anestesiología de Chile (SACH).

Durante tres jornadas, el encuentro reunirá a profesionales nacionales e internacionales para compartir conocimientos y analizar los avances más recientes de la especialidad. El programa contempla talleres precongreso, conferencias plenarias y simposios, además del II Congreso Latinoamericano de Anestesia Cardiovascular.

Una de las novedades de esta edición será la presentación de un nuevo videolaringoscopio de alta tecnología, fruto de la colaboración entre la empresa chilena LBF y la compañía mexicana On Focus. Para esta ocasión, se contará con diez unidades de este equipo.

Estos dispositivos son herramientas que utilizan anestesiólogos y otros especialistas para facilitar el manejo de la vía aérea y mantener la ventilación del paciente durante una intervención quirúrgica, o en otras situaciones clínicas que comprometen la vía aérea, como la atención de urgencia, el paciente crítico en UCI o la reanimación cardiopulmonar.

A diferencia del laringoscopio convencional, que permite visualizar directamente las estructuras de la vía aérea, el videolaringoscopio incorpora una cámara que transmite imágenes a una pantalla, ayudando al profesional a realizar la intubación, particularmente en pacientes que presentan condiciones anatómicas que dificultan el procedimiento.

La importancia de contar con equipamiento adecuado para el manejo de la vía aérea también está respaldada por evidencia internacional. El estudio británico NAP4, desarrollado por el Royal College of Anaesthetists y la Difficult Airway Society, identificó 46 eventos graves por cada millón de anestesias generales. Entre sus hallazgos se registraron 16 muertes y tres casos de daño cerebral permanente asociados a complicaciones del manejo de la vía aérea.

Por otra parte, una revisión sistemática Cochrane, que analizó 222 ensayos clínicos y más de 26 mil participantes, concluyó que los videolaringoscopios reducen el riesgo de intubación fallida en comparación con la laringoscopía directa convencional. Dependiendo del tipo de dispositivo, la reducción relativa del riesgo se situó entre un 49% y un 59%.

En torno a este tema, la presidenta de la Sociedad de Anestesiología de Chile, Dra. Valeria Epulef Sepúlveda señala que: “La seguridad de los pacientes es una prioridad permanente para la anestesiología. Durante una anestesia general, el manejo de la vía aérea es un procedimiento fundamental que requiere preparación, experiencia y herramientas adecuadas. La incorporación de nuevas tecnologías, como los videolaringoscopios, puede facilitar este proceso y apoyar el trabajo de los anestesiólogos, especialmente frente a situaciones clínicas complejas. Por eso, es importante conocer los avances disponibles y evaluar cómo pueden contribuir a una atención cada vez más segura”.

Estos antecedentes ponen de relieve la importancia de disponer de herramientas que apoyen el trabajo de los anestesiólogos, especialmente frente a situaciones clínicas complejas. El congreso constituye así una oportunidad para conocer y/o adquirir nuevas herramientas, intercambiar experiencias clínicas y actualizar conocimientos en una especialidad donde la innovación tecnológica, la formación continua y la seguridad asistencial tienen un papel central.