“Se trata de una de las cirugías más complejas dentro de nuestra área, donde se combinan distintos abordajes quirúrgicos en forma simultánea, lo que permite optimizar tiempos y disminuir riesgos para el paciente”, explicó el Dr. Álvaro Compán, cirujano de Cabeza y Cuello, relevando además la reciente consolidación del servicio como referente en el sistema público.
El procedimiento consideró dos etapas simultáneas: la resección del tumor y de ganglios cervicales, seguida de una reconstrucción mediante microcirugía con tejido extraído desde la pierna, debido a la gran extensión del compromiso anatómico que incluía mandíbula, base de cráneo y cuello.
“El trabajo se realizó con la participación de múltiples subespecialidades, Cabeza y Cuello, Neurocirugía y Otoneurología, lo que permitió abordar el caso de manera integral y con altos estándares”, detalló el Dr. Joaquín Ulloa, cirujano de Cabeza y Cuello del equipo. En ese sentido, destacó que esta coordinación es posible gracias al carácter de alta complejidad del hospital y su capacidad resolutiva.
La paciente, Eyna Tiape, valoró profundamente la atención recibida durante todo el proceso. “Fue una cirugía muy riesgosa, pero gracias a Dios y al equipo médico todo salió bien. Nunca me dejaron sola, siempre estuvieron apoyándome en los momentos más difíciles”, expresó.
Su hija, Sanai González, compartió la emoción de la familia tras el procedimiento. “Ha sido un proceso muy duro, pero estamos agradecidos porque la operación salió bien. Ahora solo queda acompañarla en su recuperación y seguir confiando en que todo va a mejorar”, señaló.
Actualmente, la paciente se encuentra en proceso de recuperación, el cual será progresivo y requerirá rehabilitación especializada. Este caso refleja la capacidad del hospital para resolver patologías complejas y reafirma su compromiso con una atención integral, donde la excelencia clínica y el acompañamiento humano son parte del mismo proceso.




















