En los últimos cinco años, el cáncer colorrectal se ha convertido en la tercera causa de muerte por cáncer en Chile, con un aumento sostenido, según datos del Departamento de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) del Minsal. Esto es especialmente preocupante, considerando que 9 de cada 10 personas podrían curarse si la enfermedad se detecta de manera precoz.
El cáncer colorrectal se origina por el crecimiento anormal de células en el colon o el recto. En muchos casos, estas células forman pólipos adenomatosos, que con el tiempo pueden volverse malignos. Por lo que su detección oportuna permite extirparlos a tiempo e impedir que evolucionen a cáncer.
Cuando aparecen signos como sangrado, anemia o cambios en el hábito intestinal, muchas veces la enfermedad ya está avanzada. Por eso, el foco hoy está puesto en anticiparse. “Detectarlo precozmente permite identificar pólipos o cáncer en etapas iniciales, cuando las posibilidades de curación superan el 90%. Por eso, la detección temprana es la herramienta más efectiva para cambiar el pronóstico de esta enfermedad”, enfatiza la doctora Macarena Larraín, gastro-oncóloga de FALP.
Detección precoz: clave frente a una enfermedad silenciosa
En este contexto, el Test Inmunoquímico Fecal (FIT, por sus siglas en inglés) se ha posicionado como una de las herramientas más efectivas para reducir esta brecha. Su funcionamiento es simple, pero su impacto puede ser determinante: permite detectar sangre oculta en las deposiciones, imperceptible a simple vista, que puede alertar sobre lesiones en etapas iniciales.
A esto se suma un factor clave: su accesibilidad. A diferencia de otros exámenes, el FIT se realiza en casa, no requiere preparación ni genera molestias, lo que lo convierte en una puerta de entrada efectiva a la prevención. “El uso regular del FIT facilita la detección de lesiones antes de que progresen a cáncer o en etapas muy iniciales. En programas internacionales, su implementación ha logrado reducir la mortalidad entre un 20% y un 30%”, señala la doctora Larraín.
Hasta marzo del 2025, la colonoscopía era la principal herramienta diagnóstica, pero su costo elevado, la disponibilidad limitada de especialistas y los requisitos del procedimiento, dificultaban su aplicación masiva. Por eso, y con el objetivo de mejorar el acceso a la detección, el Fondo Nacional de Salud (FONASA) incorporó el FIT en su Modalidad Libre Elección (MLE).
El doctor José Miguel Bernucci, director de Prevención y Detección Precoz del Cáncer de FALP, explica: “Con este examen mejoramos la eficiencia del diagnóstico colonoscópico, ya que permite indicar este procedimiento solo a quienes realmente lo necesitan. Además, el FIT es más preciso en comparación con los métodos tradicionales y representa un ahorro significativo de recursos, tanto para las personas como para el sistema de salud”.
Un cáncer altamente prevenible
Con el fin de educar sobre los factores de riesgo relacionados a este cáncer, Fundación Arturo López Pérez (FALP) relanzó su campaña “Mantén tu camino libre”. “La educación es clave para generar conciencia, en especial considerando que 7 de cada 10 pacientes que desarrollan cáncer colorrectal no tienen antecedentes familiares directos, y que se trata de una enfermedad silenciosa”, indica la doctora Larraín.
De hecho, en sus etapas iniciales, el cáncer colorrectal no presenta síntomas. Sin embargo, en fases más avanzadas, puede manifestarse con:
- Deposiciones con sangre
- Evacuación incompleta
- Cambios en el ritmo intestinal
- Heces delgadas
- Dolor abdominal
- Fatiga
- Pérdida de peso inexplicable
El llamado es a informarse y adoptar hábitos saludables: mantener una dieta rica en frutas y verduras, realizar actividad física de forma regular, no fumar, reducir el consumo de carnes rojas y procesadas, y evitar la ingesta de alcohol.
Más información sobre prevención y detección precoz de esta enfermedad en: https://www.falp.org/landing/cancer-colorrectal/




















