Santiago, mayo de 2026.- El tabaco mata a más de ocho millones de personas al año en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. En Chile, es la principal causa prevenible de muerte. Cada 31 de mayo, el Día Mundial Sin Tabaco busca renovar la alerta sobre un problema que el aumento en el uso de cigarrillos electrónicos ha vuelto más complejo: la percepción de que existen formas menos dañinas de fumar.
Los vapers generan daño pulmonar, también sin nicotina
La Dra. Carolina Herrera, broncopulmonar de Clínica Dávila, descarta que el vapeo sea una alternativa segura para dejar de fumar: “A nivel pulmonar, se han reportado casos de EVALI, lesión pulmonar asociada al uso del cigarrillo electrónico, con desenlace fatal y daño irreversible, incluso en líquidos sin nicotina. En el plano neurológico, afecta el desarrollo cerebral de adolescentes y aumenta la susceptibilidad a otras adicciones”.
Dejar de fumar tiene beneficios en cualquier etapa
El Dr. Jorge Yáñez, broncopulmonar de Clínica Biobío, sostiene que nunca es tarde para dejar el tabaco: «El daño puede haberse establecido, pero al suspender el cigarro ese daño deja de progresar. En pacientes con EPOC, la cesación estabiliza la pérdida de función pulmonar. En cáncer de pulmón, tras aproximadamente diez años sin fumar, el riesgo puede acercarse al de una persona no fumadora, siempre que la enfermedad no se haya desarrollado previamente”.
No hay umbral seguro para el corazón
El Dr. Alberto Barría, jefe de Cardiología de Clínica Dávila Vespucio, descarta la idea de que fumar poco tiene consecuencias menores: «Desde el primer cigarrillo ya hay riesgo cardiovascular». El tabaco aumenta el riesgo de infarto al miocardio, accidente cerebrovascular y muerte de origen cardíaco. Quienes sobreviven a estos eventos enfrentan secuelas permanentes y la advertencia se extiende a los nuevos formatos. «Aunque se presentan como alternativas menos dañinas, siguen exponiendo al organismo a sustancias con efectos nocivos para la salud», aclara el especialista.
En el embarazo, cualquier exposición es riesgo
El Dr. Ignacio de la Torre, ginecólogo de Clínica Ciudad del Mar, advierte: “Tampoco existe un nivel seguro de consumo durante la gestación: incluso una exposición baja puede afectar el crecimiento fetal y aumentar el riesgo de complicaciones. El riesgo alcanza también a las fumadoras pasivas, el daño no ocurre solo en quien fuma», precisa.
El tabaco interfiere con el tratamiento del cáncer
Su vínculo con el cáncer es conocido, pero uno de sus efectos menos difundidos ocurre durante el tratamiento. El Dr. Eric Orellana, oncólogo de Clínica Santa María, explica que los pacientes que mantienen el hábito del tabaco mientras reciben quimioterapia pueden presentar menor respuesta a la terapia y mayor riesgo de infecciones broncopulmonares. «Si continúan fumando, se irritan las vías bronquiales, lo que puede aumentar la incidencia de infecciones relacionadas con el tabaco y asociadas a la quimioterapia», detalla. Los tumores más directamente vinculados al consumo son los de pulmón, cabeza, cuello, páncreas y vejiga.






















