Recibir un diagnóstico de autismo puede despertar muchas preguntas. ¿Es suficiente un test para confirmarlo? ¿Las terapias serán necesarias durante toda la vida? ¿Cómo no vimos las señales?
La Dra. Macarena Franco, neuróloga infantil de la Clínica Integral de Epilepsia y Neurodesarrollo (CIEN) y especialista en trastornos del espectro autista, explica que muchas de estas inquietudes surgen de creencias equivocadas que todavía circulan, especialmente en redes sociales. Por eso, aclara cinco mitos frecuentes sobre el autismo y entrega orientaciones para las familias.
- “El test Ados-2 confirma si una persona tiene autismo”
Falso. El Ados-2 es una herramienta de apoyo, pero no confirma ni descarta por sí solo el diagnóstico. “El autismo o trastorno del espectro autista es clínico”, explica la especialista. Por eso, es fundamental una evaluación médica que considere la historia y las características de cada persona.
- “Un autismo de nivel 3 significa que existe discapacidad intelectual”
Falso. Los niveles del espectro indican cuánto apoyo necesita una persona, no su capacidad intelectual. Según la neuróloga, un niño puede requerir apoyos importantes y, al mismo tiempo, presentar altas capacidades intelectuales.
- “Si un niño habla bien y es sociable, no puede ser autista”
Falso. Algunas características pueden hacerse más evidentes durante la etapa escolar o la adolescencia, cuando aumentan las exigencias sociales. No solo importa la disposición a relacionarse, sino también la capacidad de interpretar situaciones, comprender dobles sentidos y adaptar la comunicación a distintos contextos.
- “Todas las personas autistas necesitan las mismas terapias durante toda su vida”
Falso. Las necesidades de apoyo son diferentes y pueden cambiar con el tiempo. La Dra. Franco explica que, desde su experiencia en CIEN, el trabajo coordinado entre neurólogos, fonoaudiólogos, psicólogos, terapeutas ocupacionales y otros profesionales permite abordar las necesidades de cada persona, evitando intervenciones aisladas. Además, destaca que la participación de las familias es fundamental para llevar las recomendaciones a la vida cotidiana.
- “Los medicamentos se indican solamente cuando un niño se porta mal”
Falso. El tratamiento farmacológico no depende del comportamiento del niño. En determinados casos, puede indicarse para abordar síntomas asociados que afectan su bienestar, siempre bajo evaluación y seguimiento médico. Los medicamentos no curan el autismo ni son necesarios para todas las personas autistas.
Cuándo consultar
La Dra. Franco recomienda consultar con un especialista si un niño a los dos años no responde cuando lo llaman por su nombre, no señala con el dedo lo que quiere o muestra poco interés en juegos como hacer que alimenta a un muñeco o que habla por teléfono. Estas señales no significan necesariamente que tenga autismo, pero es importante evaluarlas.
“Que no lo tome como algo terrible, porque no es algo terrible”, señala la neuróloga respecto de las familias que reciben un diagnóstico, enfatizando la importancia de contar con orientación y apoyos adecuados.
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