Al Presidente de la República, a las autoridades de los Ministerios de Hacienda y de Salud,  a la Dirección de FONASA, a las Comisiones de Salud del Senado y de la Cámara de  Diputados, y a las y los parlamentarios de la Comisión Especial Mixta de Presupuestos: 

Ante la discusión del Presupuesto de Salud 2027, quienes formamos parte del ecosistema  de atención de la enfermedad renal crónica en Chile manifestamos nuestra profunda  preocupación por el financiamiento de los tratamientos de diálisis y las consecuencias que  un reajuste insuficiente podría tener para miles de pacientes y sus familias. 

En Chile, más de 27 mil personas dependen de la diálisis para vivir. Son pacientes que  acuden hasta tres veces por semana a un centro asistencial para recibir un tratamiento que  es indispensable para seguir viviendo. 

Durante décadas, nuestro país ha construido un sistema de atención renal que, gracias a  la colaboración entre el sector público y privado, ha permitido garantizar el acceso a este  tratamiento a lo largo del territorio nacional. Hoy existen 275 unidades de diálisis distribuidas  en 116 ciudades, que constituyen una red esencial para miles de familias. 

Sin embargo, esta capacidad de atención enfrenta una creciente presión financiera que  amenaza la garantía de atención de calidad a largo plazo. En los últimos once años, el  número de pacientes ha crecido cerca de un 50%, mientras que el arancel que financia la  hemodiálisis ha perdido un 6,4% de su valor real desde 2014. 

El incremento de costos, principalmente laboral, asociado a leyes aprobadas que no se han  compensado en el arancel de diálisis, generan una brecha creciente que, a 2026, alcanza  el 9,2% entre el costo real de la prestación y el arancel vigente. Es clave que las decisiones  presupuestarias tengan una mirada que incluya el aumento sostenido de pacientes con  enfermedad renal crónica y los costos efectivos de garantizar una atención oportuna y  segura. 

Comprendemos que Chile enfrenta importantes restricciones fiscales y múltiples  necesidades sanitarias que requieren respuestas urgentes. Sin embargo, asegurar la  continuidad de los tratamientos en diálisis tiene un impacto directo en la vida de pacientes,  familias, profesionales de la salud, equipos clínicos, organizaciones y prestadores. 

Hacemos un llamado al Gobierno, al Ministerio de Salud, al Ministerio de Hacienda, a  FONASA y al Congreso Nacional a asegurar la continuidad de los tratamientos de diálisis y  a responder al crecimiento sostenido de la demanda asistencial. 

Proponemos establecer una mesa de diálogo intrasectorial que permita dar estabilidad al  sistema y continuar mejorando la calidad de la atención renal en Chile. Adicionalmente,  hacemos un llamado a avanzar en acciones concretas de prevención y detección temprana  de la enfermedad renal crónica, especialmente en personas con diabetes e hipertensión,  para que menos chilenos lleguen a necesitar diálisis en el futuro. 

Como Alianza Diálisis es Vida buscamos abrir un diálogo urgente y responsable que permita  alcanzar soluciones para quienes convivimos diariamente con la enfermedad renal crónica. 

Porque detrás de cada sesión hay una persona, una familia y una vida que no puede  esperar. 

Alianza Diálisis es Vida 

Tomas Fernández 

Presidente Asociación de Dializados y Trasplantados de Chile (Asodi) 

Dra. Tamara Bórquez 

Sociedad Chilena de Nefrología (Sochinefro Chile) 

Rodrigo Fernández 

Asociación Nacional de Diálisis Independiente (Anadi) 

Invitados: 

Erick Torres 

Presidente Asociación de Dializados y Trasplantados de Chile de la región de Biobío  (Asodi Biobío)