Un estudio de la Universidad de Talca identificó que determinadas condiciones de salud y limitaciones funcionales están asociadas con un mayor reporte de lesiones laborales.
La investigación fue desarrollada por el académico de la Facultad de Psicología de esta Casa de Estudios, Héctor Vargas-Garrido, quien publicó el estudio en la revista internacional BMC Public Health.
El trabajo utilizó datos de la encuesta CASEN 2024 y analizó información representativa de aproximadamente 8,52 millones de trabajadores formales e informales. En los tres meses considerados por la encuesta, un 0,75% reportó haber sufrido una lesión laboral.
Al respecto, el investigador utalino destacó que, “el principal hallazgo es que encontramos asociaciones significativas entre algunas condiciones de salud y limitaciones funcionales de los trabajadores y el reporte de lesiones ocupacionales”.
Entre las condiciones estudiadas, un 4,8% de los trabajadores reportó diabetes como su principal condición de salud tratada. Tras considerar características personales y laborales, esta enfermedad se asoció con un mayor reporte de lesiones ocupacionales respecto de quienes no informaron una condición de salud tratada. También se observaron asociaciones con dificultades físicas o de movilidad y con dificultades auditivas.
Vargas-Garrido explicó que, los resultados plantean la necesidad de considerar de manera conjunta las características de salud y funcionalidad de los trabajadores, las labores que desempeñan y las condiciones del entorno, sin asumir una relación causal, ya que el estudio no permite establecer que las condiciones de salud de un trabajador o trabajadora sean la causa de los accidentes ni determinar el mecanismo que explicaría estas asociaciones, pero si los resultados pueden aportar a buscar herramientas para la prevención de estas lesiones. “No depende solamente del puesto de trabajo, sino también de la interacción entre las características del trabajador, las tareas que realiza y el entorno laboral”, precisó el investigador.
El investigador planteó avanzar hacia estrategias de prevención que incorporen también las condiciones de salud y funcionalidad de las personas. “La respuesta no es excluir a las personas con diabetes del trabajo. La respuesta es comprender mejor qué factores están interviniendo y fortalecer la vigilancia, la prevención y, cuando corresponda, las adaptaciones laborales para que las personas puedan trabajar de manera segura”, sostuvo.
El análisis consideró factores como la ocupación, el sector económico, el tamaño de la empresa y las horas habituales de trabajo.
Por otra parte, la investigación no encontró diferencias estadísticas significativas en estas asociaciones entre trabajadores formales e informales, aunque estos últimos reportaron una menor frecuencia de lesiones laborales. Vargas-Garrido advirtió que este dato no significa que la informalidad tenga un efecto protector, sino que entre las posibles explicaciones se puede encontrar un subreporte de accidentes, además de diferencias en ocupaciones, tareas o exposición laboral que CASEN no captura completamente.

























