Marzo de 2026. En el contexto de la alerta sanitaria recientemente anunciada para abordar listas de espera oncológicas, resolver las listas de espera sigue siendo uno de los principales desafíos del sistema de salud chileno. Las cifras actuales muestran avances pero también la persistencia de un problema estructural: al cierre de 2025 la mediana de espera llegó a 226 días para consultas nuevas de especialidad y 251 días para cirugías.
Con más de 2,8 millones de personas esperando una consulta y más de 370 mil una cirugía, la meta del país es acelerar soluciones. Parte del problema radica en que el sistema debe enfrentar simultáneamente el flujo permanente de nuevos ingresos y un stock acumulado de pacientes que compiten por los mismos recursos clínicos y administrativos.
En este escenario, Atrys Health, multinacional española de salud de precisión con presencia en Chile, ha desarrollado un modelo diseñado para intervenir el stock de listas de espera de forma organizada y resolutiva. La propuesta se basa en una lógica de complementariedad público-privada que recoge aprendizajes de la pandemia, donde la articulación entre actores y el uso de tecnología permitieron aumentar la eficiencia sin comprometer la calidad de la atención, integrándose a la infraestructura existente de los hospitales y utilizando box y equipamiento disponibles en horarios ociosos, manteniendo siempre al paciente dentro de su propia red asistencial.
En implementaciones recientes, el programa logró contacto efectivo con el 86% de una lista inicial superior a diez mil personas. Entre quienes fueron contactados, el 79% avanzó a resolución clínica y el 64% recibió alta médica. El servicio se ha licitado en distintas partes del país logrando experiencias en hospitales de la Región Metropolitana como el Félix Bulnes y San José, en recintos regionales como el Hospital San Camilo, en zonas aisladas como Calbuco y en atención primaria como el Cesfam La Pincoya, adaptándose a distintas realidades institucionales y territoriales, con procesos ajustados a cada establecimiento y resultados consistentes.
El Dr. Héctor Fuenzalida, director de Desarrollo e Innovación de Atrys Chile explica que “las listas de espera reflejan la tensión de un sistema que intenta resolver al mismo tiempo el flujo diario y un stock acumulado de pacientes. Nuestra propuesta es intervenir ese stock con un modelo complementario, permitiendo que el hospital mantenga su operación habitual mientras aceleramos la salida efectiva de personas de la lista”.
Experiencias en hospitales y servicios de salud
El modelo incorpora un enfoque híbrido adaptado a la geografía, considerando que casi el 80% de los especialistas se concentra en las tres principales regiones del país. Este modelo híbrido combina atención remota y presencial según el tipo de prestación: la telemedicina permite ampliar cobertura y disponibilidad de especialistas, mientras que la atención presencial se focaliza en procedimientos y evaluaciones que requieren contacto directo, reduciendo brechas territoriales y evitando traslados innecesarios.
La experiencia ha sido aplicada en distintos establecimientos del país. Nicolás Duhalde, director de Salud de la Municipalidad de Huechuraba, destaca que “los problemas de salud no los resolveremos solos. En nuestra experiencia, Atrys ha sido un aliado relevante para avanzar en la resolución de listas de espera y en la atención oportuna de nuestros vecinos”.
Desde la gestión hospitalaria, Rodrigo Infante, director del Hospital San José, subraya que “cuando resolvemos con Atrys lo hacemos desde el propio hospital, con el paciente atendido en su entorno. Es una integración público-privada que permite usar telemedicina y recursos disponibles para avanzar en especialidades como otorrinolaringología”.
A diferencia de esquemas centrados solo en aumentar el volumen de consultas, el modelo aborda el proceso completo de resolución clínica, depuración de listas, contactabilidad, preparación clínica con exámenes protocolizados, consulta con alta probabilidad diagnóstica en la primera atención, procedimientos cuando corresponde y contrarreferencia a atención primaria.
En la red del Servicio de Salud Reloncaví, la experiencia también ha mostrado resultados positivos. Por ejemplo, en el Hospital de Calbuco se resolvieron 166 casos priorizados en cardiología, gestionando desde la contactabilidad hasta los controles posteriores dentro del mismo establecimiento.
En un contexto en que Chile requiere acelerar su capacidad de ejecución en la gestión de listas de espera, y donde la colaboración público-privada vuelve a tomar relevancia frente a la contingencia sanitaria actual, experiencias como ésta comienzan a instalarse como una alternativa concreta para intervenir el stock acumulado de pacientes.




















