- No fumes
El tabaco puede influir de manera negativa en la calidad ovocitaria, dificultando las posibilidades de quedar embarazada, “y en los hombres deteriora significativamente la calidad seminal al reducir el recuento (cantidad), movilidad y forma (morfología) de los espermatozoides. Produce estrés oxidativo y fragmentación del ADN en el núcleo del espermatozoide, lo que dificulta la fertilización y aumenta el riesgo de abortos”, señala el doctor Rodrigo Carvajal, especialista en medicina reproductiva de IVI Santiago.
Si tienes muchas ganas de fumar se recomienda consumir algunas frutas y verduras que empeoran el sabor del cigarro, y así, puedes reemplazar el fumar por consumir alimentos sanos, tales como frutos secos, brócoli, coliflor, kiwis, plátanos, manzanas, espinacas, zanahorias, zapallo o apio.
- Reduce el consumo de alcohol
Al igual que ocurre con el tabaco, un consumo excesivo de alcohol podría disminuir la fertilidad e incrementar el riesgo de aborto, como también, provocar problemas en el feto, si es consumido durante la gestación. Lo mejor es tomarlo con moderación o, simplemente, dejarlo.
- Aliméntate saludablemente
Es muy importante mantener muy buenos hábitos alimenticios. Lo ideal sería optar por alimentos con alto contenido en antioxidantes y vitaminas, como las frutas y las verduras, alimentos que contengan ácido fólico, como las espinacas, y productos ricos en ácidos grasos Omega 3.
Además, durante el proceso de búsqueda del embarazo, puede ser necesario tomar algún complemento alimenticio específico; el ácido fólico, la vitamina D y el yodo son especialmente importantes para la mujer en esta etapa de su vida, por lo que es importante evaluar esto con un especialista.
Recuerda que todos los medicamentos y/o suplementos deben ser debidamente controlados por un médico, ya que existen algunos fármacos que pueden afectar a la fertilidad o interferir en los tratamientos de reproducción asistida.
- Practica deporte con frecuencia
Practicar deporte de manera regular y con moderación te aleja del sedentarismo, previene la obesidad y reduce el estrés. Todos estos factores pueden mejorar la salud reproductiva, ¡así es que todos a hacer ejercicio! Una rutina fácil puede incluir flexiones de brazos, sentadillas y abdominales.
- Cuida tu peso
Sobrepasar o estar por debajo del peso ideal puede dificultar la posibilidad de embarazo, producir inconvenientes durante la gestación, o bien provocar un parto prematuro. Por ejemplo, la obesidad puede influir negativamente en la ovulación y producir un mayor riesgo de diabetes gestacional e hipertensión. Mientras que, si estás por debajo de tu peso ideal, la ovulación podría verse alterada, al mismo tiempo que podría verse afectada la disponibilidad del revestimiento uterino, para permitir que el embrión pueda implantarse en él.
- Reduce el estrés
El estrés no ayuda a la hora de lograr un embarazo. Por eso, se recomienda realizar actividades relajantes para afrontar la búsqueda del embarazo de forma más tranquila. La práctica de yoga o la meditación pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad. Lo puedes practicar en tu casa, adecuando el lugar, prendiendo algún incienso y poniendo música de relajación.
- Vigila tu salud reproductiva
“Es importante llevar al día todas las revisiones ginecológicas pertinentes (normalmente se realizan una vez al año) y en el caso de sufrir cualquier molestia, acudir al médico. A partir de los 30 años se aconseja analizar la reserva ovárica a través de dos pruebas: el recuento de folículos antrales, a través de una ecografía, y hacer análisis de sangre para comprobar el nivel de la hormona AMH”, finaliza el doctor Rodrigo Carvajal.
Si el embarazo está demorando más de lo previsto, no dudes en acudir a una clínica de reproducción asistida.




















