- El pasado 10 de octubre fue el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, el Dr. Andrés Vargas, oncólogo radioterapeuta de Clínica IRAM, explica cómo estos cuidados y la radioterapia contribuyen al bienestar y la autonomía de los pacientes con cáncer.
Santiago, octubre de 2026. Según la Organización Mundial de la Salud, cerca de 57 millones de personas requieren cuidados paliativos cada año; aproximadamente 31 millones los necesitan antes de su último año de vida. Además, se proyecta que esta necesidad se duplicará hacia 2060, impulsada por los cambios demográficos y el aumento de las enfermedades no transmisibles.
Recibir cuidados paliativos todavía se asocia con la proximidad de la muerte o con el agotamiento de las alternativas terapéuticas. Comprender su propósito permite superar ese temor y acceder oportunamente a una atención que puede mejorar la vida de pacientes y familias.
Los cuidados paliativos buscan mejorar la calidad de vida de quienes enfrentan enfermedades graves y de sus familias. Incluyen la prevención y el alivio del dolor y otros síntomas, además de atender necesidades emocionales, sociales y espirituales. Pueden incorporarse tempranamente y acompañar los tratamientos dirigidos a controlar o curar la enfermedad.
“Debemos dejar de entender los cuidados paliativos como una atención exclusiva del final de la vida. Una persona puede recibirlos durante meses o años, junto con otros tratamientos”, explica el Dr. Andrés Vargas, oncólogo radioterapeuta de Clínica IRAM.
Desmitificarlos es necesario porque interpretar una derivación como una señal de abandono puede retrasar una atención beneficiosa. El control de los síntomas y el acompañamiento deben estar disponibles cuando se necesitan.
El aporte de la radioterapia
En personas con cáncer, la radioterapia paliativa permite tratar síntomas provocados por el tumor o sus metástasis. Puede aliviar el dolor, controlar sangrados y disminuir determinados síntomas neurológicos o respiratorios.
“Buscamos que la persona pueda descansar mejor, moverse con menos dolor o participar en actividades importantes para ella. También puede ayudar a reducir la necesidad de analgésicos y mantener la autonomía”, señala el especialista.
Estos tratamientos suelen utilizar pocas sesiones y, frecuentemente, una sola. Pueden diferir de una radioterapia previa o de la experiencia de otra persona. Buscan obtener alivio con la menor carga de tratamiento posible, considerando los traslados y el tiempo en la clínica.
Facilitar el acceso al tratamiento
Cerca del 25% de los pacientes tratados en Clínica IRAM recibe radioterapia con intención paliativa. Sin embargo, esta cifra no permite conocer cuántas personas podrían beneficiarse y aún no acceden.
¿Qué causas podrían estar produciendo esta falta de atención? Investigaciones publicadas por médicos de Clínica IRAM han identificado importantes barreras de acceso a la radioterapia paliativa en Chile: el desconocimiento acerca de sus beneficios, los largos procesos de derivación y los largos desplazamientos que los pacientes y sus familias o acompañantes deben realizar para acceder al tratamiento.
“Para atender prioritariamente a estos pacientes, Clínica IRAM desarrolló una Unidad de Respuesta Rápida de Radioterapia Paliativa. Coordinando los recursos técnicos y humanos existentes, se realiza la evaluación por el especialista y el tratamiento en una misma jornada. Reducir las esperas y los desplazamientos puede facilitar el acceso, especialmente para personas hospitalizadas o que viven lejos”, explica el Dr. Vargas.
En esta conmemoración, el especialista invita a pacientes y familias a conversar con sus equipos tratantes sobre los síntomas y las dificultades cotidianas. El control de los síntomas es una responsabilidad compartida por todos quienes participamos en el cuidado del paciente. La radioterapia contribuye mediante tratamientos adaptados a sus necesidades y prioridades, concluye.

























