Este domingo 18 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Menopausia según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una fecha que invita a visibilizar los cambios que experimentan las mujeres durante esta etapa y sus efectos en la salud. La disminución de los estrógenos puede favorecer alteraciones en el colesterol, la presión arterial y el metabolismo de la glucosa. El cardiólogo Fernando Sánchez, de Clínica Pericardio, explica qué ocurre en el organismo y por qué esta etapa es clave para prevenir enfermedades cardiovasculares.

Los sofocos, los trastornos del sueño y los cambios de ánimo suelen ser los síntomas más reconocidos de la menopausia. Sin embargo, también existen transformaciones menos visibles que pueden afectar la salud del corazón a largo plazo. La disminución de los estrógenos se asocia con cambios en el metabolismo de las grasas, una mayor acumulación de grasa abdominal y alteraciones en la regulación de la glucosa, factores que pueden contribuir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

“Los estrógenos no solo cumplen una función reproductiva. También participan en la regulación del metabolismo y en el funcionamiento de los vasos sanguíneos. Cuando sus niveles disminuyen durante la menopausia, pueden producirse cambios que favorecen un perfil cardiovascular menos saludable. Por eso, esta etapa es una oportunidad para evaluar los factores de riesgo de cada mujer”, explica el doctor Fernando Sánchez, cardiólogo de Clínica Pericardio.

Uno de los cambios que puede producirse es el aumento del colesterol LDL, conocido como colesterol malo, que favorece la formación de placas en las paredes de las arterias. Estas acumulaciones pueden estrechar los vasos sanguíneos y dificultar el flujo de sangre hacia el corazón. A esto se suma la posible acumulación de grasa visceral, aquella que se deposita alrededor de los órganos abdominales y que se relaciona con la resistencia a la insulina, una condición que puede elevar los niveles de azúcar en la sangre y favorecer el desarrollo de diabetes tipo 2.

“Es importante entender que el riesgo cardiovascular no depende de un solo factor. La presión arterial, el colesterol, la glicemia y la distribución de la grasa corporal entregan información relevante sobre la salud del corazón. Además, la hipertensión y el colesterol elevado pueden avanzar durante años sin provocar síntomas, por lo que una persona puede sentirse bien y tener alteraciones que requieren tratamiento”, advierte el especialista.

La menopausia no provoca necesariamente un infarto ni significa que todas las mujeres desarrollarán una enfermedad cardíaca. El riesgo depende también de la edad, los antecedentes familiares, el tabaquismo, el sedentarismo, la diabetes y otras condiciones de salud. Sin embargo, esta etapa representa una oportunidad para revisar los indicadores cardiovasculares y detectar a tiempo posibles alteraciones.

La evaluación médica puede incluir controles de presión arterial, colesterol y glicemia, además de una revisión de los antecedentes personales y familiares. También es importante mantener hábitos que contribuyan a proteger el corazón, como una alimentación equilibrada, actividad física regular y evitar el tabaco.

“Un error frecuente es esperar a tener molestias para preocuparse de la salud cardiovascular. La prevención debe comenzar antes de que aparezcan las complicaciones. Conocer nuestros niveles de colesterol, controlar la presión arterial y mantenernos físicamente activas son medidas concretas que ayudan a reducir el riesgo a largo plazo”, señala Sánchez.

En cuanto a la terapia hormonal de la menopausia, su indicación debe evaluarse individualmente, considerando los síntomas, la edad, los antecedentes clínicos y las posibles contraindicaciones. No se recomienda utilizarla exclusivamente para prevenir infartos o enfermedades cardiovasculares.

“Conmemorar el Día Mundial de la Menopausia también es una oportunidad para recordar que la salud cardiovascular de las mujeres merece atención durante todas las etapas de la vida. La menopausia no debe vivirse con temor, pero sí con información y prevención. Identificar los factores de riesgo y tratarlos oportunamente puede marcar una diferencia importante en la salud futura”, concluye el cardiólogo de Clínica Pericardio.

Google News Portal Red Salud

Síguenos Google Noticias 
Equipo Prensa
Portal Red Salud